La más extraña conexión: Telconet y Odebrecht

¿Cómo fue que la principal compañía de telecomunicaciones terminó envuelta en la trama de corrupción pública? Todo apunta a Ricardo Rivera, tío del vicepresidente Jorge Glas

Quito /
09 ago 2017 / 00:00

Un triángulo de responsabilidades. La relación entre Odebrecht, la constructora corrupta; Telconet, la mayor empresa de telecomunicaciones para corporaciones; y Ricardo Rivera, tío del vicepresidente Jorge Glas, en arresto domiciliario bajo acusación fiscal de haber recibido el 1 % de cada contrato de la compañía brasileña en Ecuador, se asoma como la más retadora tarea probatoria de la fiscal del caso, Diana Salazar.

Al fin y al cabo: ¿Cómo es que dos empresas con actividades tan paralelas pueden cruzarse en algún momento? El punto común: Ricardo Rivera.

Rivera y Tomislav Topic, dueño y fundador de Telconet, se relacionan desde hace más de cuatro décadas en la industria de telecomunicaciones que comparten.

Según el testimonio de Topic ante la Fiscalía, el inicio de este enredo con proporciones judiciales se dio en 2010, cuando la compañía de Internet decidió entrar al negocio del cable submarino y la fibra óptica, que le ha hecho lugar en la industria. “Ricardo Rivera me preguntó del proyecto y se lo expuse y semanas después me dijo que tenía unos inversionistas de China que podían invertir”, narra Topic, hombre amable pero poco mediático en su declaración. La negociación terminó en un fracaso, un incumplimiento de contrato; pero a decir de Topic se había creado una compañía, Glory International Corp. De allí el vínculo de comisiones a nombre de Rivera por más de cinco millones de dólares, justificados por Topic como “comisiones”.

El tío del vicepresidente, sin embargo, los puso en contacto con otra empresa, además de “los chinos”, Odebrecht. La compañía de ingeniería brasileña entró a ser parte del negocio de Telconet, dedicada a servicios de internet, a pesar de no estar autorizada a celebrar contratos en un giro de negocios que nada tiene que ver con telecomunicaciones.

Topic asegura que, “bajo las leyes del Ecuador se escribió un contrato”, el 3 de junio de 2010. Este, sin embargo, nunca llegó a suscribirse. La negociación con Odebrecht estuvo directamente a cargo de Rivera, según Topic. Y así fue como 1 millón 980 mil dólares fueron depositados a un acreedor de Telconet. La transferencia que la constructora brasileña había prometido llegó por otra vía: Constructora del Sur, una compañía hoy identificada por la Justicia brasileña como “el vehículo de coimas” de Odebrecht. Ante la confusión, Topic asegura haber dejado en “stand by” la operación. Y eso es todo.

Por eso, esta semana entregó 2,5 millones de dólares como “prueba” a la Fiscalía General, pues ha asegurado que el dinero no se tocó al no tener certezas de su origen.

Las dudas de la versión se asoman en el expediente fiscal. Odebrecht no solo no estaba autorizada en su razón social para contratos de telecomunicaciones, sino que tampoco hace figurar a Telconet o Glory International en su lista de clientes, entregada a las autoridades.

Rivera, cuyo rostro y voz protagonizan un vídeo, entregado por los delatores brasileños, exigiendo “plata para la campaña de vidrio” a Odebrecht y un depósito de “ocho o nueve millones” a las cuentas de Telconet International, alega en conversaciones con EXPRESO, que se trató de “un negocio entre privados” y que su rol de sospechoso fue “fraguado. Es todo un plan para involucrarme y de rebote al VP”.

El exministro Solís no aparece por ningún lado

El paradero del exministro de Vivienda y exsecretario de Senagua, Walter Solís, es incierto. Su esposa, la concejala de Guayaquil, Zaida Loayza, quien está fuera del país, dijo a EXPRESO que se consulte a sus abogados.

Este Diario consultó por correo electrónico a Gutemberg Vera, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta. Tampoco respondió al teléfono celular.

Solís fue llamado a la Fiscalía a dar una versión sin juramento en el expediente de asociación ilícita por el caso Odebrecht que investiga a Ricardo Rivera, tío del vicepresidente Jorge Glas y otros, pero no se presentó.

Al menos dos personas que dieron una versión sin juramento en la Fiscalía lo señalaron como el funcionario que firmó el contrato del proyecto Daule-Vinces.

Su defensor presentó un escrito ante la fiscal Diana Salazar, coordinadora de la Unidad de Transparencia y Lucha contra la Corrupción. En el documento explica que la orden de detención dictada en su contra, constituye ‘fuerza mayor o caso fortuito’ e impide su presencia en la diligencia.

Para el exministro, la orden de detención “impuesta en mi contra es por demás arbitraria, ilegal e inconstitucional, toda vez que carece de motivación lógica”.

Según lo expresado en el escrito la orden judicial “se está convirtiendo en una condena indefinida que no me permite defenderme ni cumplir con su orden de rendir declaración libre y voluntaria”.

Extraoficialmente se conoció que el exministro habría abandonado el país. La última vez que habría sido visto sería cuando se desplazaba hacia Colombia vía terrestre.

Este Diario intentó corroborar esa información con sus abogados pero no hubo respuesta positiva.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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