Julian Assange, un problema de Estado

Secuelas. Ecuador está lejos de deshacerse de la sombra de WikiLeaks y de su fundador.

12 abr 2019 / 00:01

Julian Assange es el nombre que vuelve a colocar a Ecuador en el ojo del mundo casi siete años después. El fundador de WikiLeaks y ahora exasilado del país, que ingresó a la embajada ecuatoriana de Londres en junio de 2012, está lejos de dejar de lado la etiqueta de ‘problema’ para el Gobierno Nacional. Su salida (sorpresiva, para unos; anunciada, para otros) deja una estela de secuelas y de nudos que mantendrán al país, al interior y al exterior, todavía bajo el ojo del huracán.

La imagen de Ecuador ante el mundo, la entrega de la nacionalidad ecuatoriana, una posible extradición a Estados Unidos, la denuncia de un proceso de desestabilización interna cuya punta de lanza, ante los ojos del oficialismo, son los INA Papers, tienen o podrían tener la marca del hacker australiano ahora detenido por la justicia del Reino Unido.

Expertos en Derecho Internacional y ex altos funcionarios de la Cancillería consultados por EXPRESO concuerdan en que la decisión del presidente Lenín Moreno fue acertada y, como toda decisión tiene una consecuencia, creen que no será fácil librarse, por lo menos en el corto plazo, de la sombra de Assange. “Probablemente veremos en los días por venir algunas revelaciones interesantes y dañinas y no solo para Ecuador”, advirtió Andrea Balda, máster en Dinámicas de Cooperación, Conflicto y Negociación en Relaciones Internacionales y catedrática de la Universidad Casa Grande.

El excanciller y diplomático de carrera Patricio Zuquilanda también considera que la figura del hacker continuará permeando negativamente a la nación. “La política ecuatoriana se tranquilizará una vez que este individuo deje de hablar con respecto a Ecuador”.

La versión oficial argumenta nueve razones por las que fue revocado el asilo a Assange, según detalló el canciller José Valencia ayer ante el pleno de la Asamblea Nacional. La decisión es solo el primer paso para intentar remediar los efectos de Assange en el país y esperar las secuelas que aún no se perciben. EXPRESO enumera algunos de estos problemas que el hacker australiano arrastra y arrastrará sobre Ecuador.

La imagen del país

1.Si sobre algo tuvo impacto Julian Assange fue en la imagen del país. Decir que la decisión de concederle el asilo y ahora retirarlo produjo un rédito positivo o negativo para Ecuador, depende de los ojos de quien lo vea.

Joaquín Hernández, internacionalista y rector de la Universidad Espíritu Santo, cree que la decisión de Moreno restablece una mirada positiva del mundo sobre el país. Sin embargo, también reconoce que existen frentes y naciones, sobre todo de izquierda, que se encargarán de argumentar lo contrario. “Para la opinión pública ecuatoriana, es algo que se debió hacer antes. Es más, nunca debimos meternos”.

Balda tiene otra mirada. Cree que la imagen del país quedará atada a la que manejen los seguidores y detractores de Assange. La salida del australiano de la embajada, a su criterio, empaña un tanto la imagen del país en términos del momento en que se da, como la publicación de negociaciones con el FMI. “Es curioso que esto suceda al día siguiente de que la Unión Europea concede una extensión al brexit. El daño no es mayor, en todo caso”.

Julian Assange, un problema de Estado
El fundador de WikiLeaks, Assange, es llevado por oficiales de la Policía Metropolitana durante su arresto. (Reuters)

Correa-Moreno

2.Entre los puntos de fricción en la relación entre el expresidente Rafael Correa y el presidente Moreno, el asilo a Assange ocupó un lugar particular. El tema fue catalogado como uno de los tantos problemas “heredados” por el anterior régimen.

Desde el inicio, el actual mandatario siempre habló de buscar una solución. Mientras la encontraban, se puso mano dura, sobre todo, al comportamiento del australiano, cosa que no sucedió en la década correísta. Ahora se conoce de la voz oficial de Valencia que Assange jugaba fútbol, andaba en patineta, golpeaba a guardias de seguridad y hasta manchaba las paredes de la embajada con heces fecales. Los dos primeros aspectos fueron aceptados ayer por el excanciller Ricardo Patiño, no así los dos últimos.

La injerencia en otros países

3.Según el canciller, esta violación fue reiterativa a través de publicaciones de WikiLeaks, de mensajes en redes sociales y en declaraciones en distintos medios. Citó ejemplos: las publicaciones acerca de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, o su pronunciamiento en Twitter sobre candidatos que terciaban en las elecciones presidenciales de Ecuador, o las expresiones de Assange sobre Cataluña en el contexto de la política interna de España, luego de lo cual se le pidió que no intervenga en estos asuntos porque podría afectar las relaciones entre Ecuador y España.

nacionalidad

Julian Assange, un problema de Estado
Lenín Moreno justificó el retiro del asilo a Julian Assange por la conducta “irrespetuosa” y “agresiva” del australiano. (EFE)


Irregular

4.La entrega muestra inconsistencias, por lo que se solicitó a Contraloría iniciar un examen sobre este proceso. Hay documentos de identidad presuntamente alterados, así como el no pago de derechos consulares, o el haber obtenido calificación perfecta de 100/100 para la naturalización sabiendo que el solicitante no habla español. Esto determinó que se emita una resolución ministerial declarando “lesivo” el acto administrativo de la concesión de la nacionalidad ecuatoriana y la suspensión inmediata del goce de sus derechos inherentes a la calidad de ecuatoriano por naturalización. Para el exvicecanciller Marcelo Fernández, este episodio fue un error y se debe sancionar a los responsables.

Extradición

5.Valencia insistió en que no había una demanda de extradición en el momento en que terminó el asilo de Assange. Y aseguró que en caso de producirse alguna solicitud, el sistema judicial inglés ofreció garantías y la protección de los derechos del encausado. Además, Ecuador ha recibido garantías por escrito de que si Assange fuera pedido en extradición, no se lo extraditará a un país donde pueda sufrir la pena de muerte, torturas o malos tratos.

Las nueve razones

-Assange pierde el asilo por:

-Injerencia en asuntos internos de otros países.

-Comportamiento censurable en la embajada.

-Proferir comentarios ofensivos al Estado ecuatoriano y amenazas a funcionarios de la embajada.

-Reino Unido ha reiterado que no concederá el salvoconducto a Assange.

-Su salud se deterioró y corría el riesgo de un mayor deterioro.

-El asilo diplomático no es un instrumento para evadir la justicia.

-No hay una demanda de extradición en el momento que terminó el asilo.

-Reino Unido garantizó por escrito que si se produce un pedido de extradición, no será entregado a un país donde se aplique la pena de muerte o existan casos de torturas.

-Inconsistencia en el trámite de la nacionalidad.

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