Casa llena para decir adiós al alcalde Nebot

En su último gran acto por Guayaquil, alimenta, entre líneas, las voces que le sitúan en política nacional. Críticas al correísmo en los discursos.

10 oct 2018 / 00:00

Poco sentimiento pero mucha simbología. El último gran acto oficial por Guayaquil del alcalde de la ciudad, Jaime Nebot, se centró más en hacer un repaso numérico de obras y logros concretados y por realizar que una despedida de sus ciudadanos, de los votantes que sustentaron su gestión durante 18 años en las urnas. Ayer, fue el último 9 de Octubre con Nebot llevando la voz cantante del festejo por la Independencia y Libertad de Guayaquil y estuvo arropado por todos sus compañeros y aliados.

Su ingreso a la Plaza de la Integración, ubicada junto al Palacio de Cristal, fue similar a la de celebraciones anteriores. Un cordón de hombres le abría paso entre la multitud que había llegado horas antes y que intentaba saludarlo, tomarle fotos o incluso cogerle la mano en medio de cualquier descuido del personal de seguridad.

El lugar se llenó de rostros cercanos en lo político al alcalde guayaquileño, que pronunció un discurso bastante contenido pese al sabor de despedida. Toda la plana mayor del Partido Social Cristiano acompañó a uno de sus líderes históricos que no se olvidó de nombrar a ninguna de las autoridades, parroquias y candidatos en su saludo.

Las primeras filas estaban copadas de cargos de alto rango, como el secretario general de la Presidencia, Eduardo Jurado, y de autoridades locales como el alcalde de Quito, Mauricio Rodas; y el prefecto de Morona Santiago, Marcelo Chumpi, con quienes Nebot intentó aglutinar el fallido frente de La Unidad en las pasadas presidenciales. También estuvieron presentes sus aliados del movimiento Social Conservador del Carchi en las personas del alcalde de Tulcán, Julio Robles, y el asambleísta Javier Cadena. Además de otras autoridades como el alcalde de Riobamba, Napoleón Cadena; el prefecto de Bolívar, Vinicio Coloma; y el de Santo Domingo de los Tsáchilas, Geovanny Benítez, quienes ocuparon un asiento en una tarima ubicada junto a la principal. Otros rostros conocidos como el del legislador Jimmy Candell, del movimiento Peninsular Creyendo en Nuestra Gente; y el exlegislador y exmiembro del partido Avanza, Byron Pacheco, también presenciaron el último discurso del alcalde porteño.

Hasta los ausentes estuvieron presentes en el Día de la Independencia de Guayaquil. Como en ocasiones anteriores, Nebot y su gran amigo, el presidente Lenín Moreno, coincidieron, pese a representar a movimientos de signo político contrario, en recordar el destrozo nacional heredado de 10 años de gestión correísta. El alcalde, incluso, volvió a alimentar las voces que lo sitúan en política nacional cuando termine su mandato en Guayaquil al comparar su gestión en la ciudad con la del país.

“Si se ha hecho en Guayaquil, por qué no se puede hacer en el resto del país”, incidió en referencia a los logros de desarrollo, obras y servicios prestados a los guayaquileños durante sus casi 19 años. “Esto no es magia ni milagro. Esto es voluntad, solidaridad, conocimiento, seriedad...”, prosiguió hasta ser interrumpido por vítores de apoyo. “Ese compromiso tenemos que cumplirlo porque se lo debemos al presente y al futuro de los ecuatorianos. Más allá de diferencias políticas, de discusiones ridículas, tenemos que comprometernos a convertir el país que otros dejaron destruido en un país próspero y unido”, concluyó. Ese es el desafío, según Nebot, quien tuvo que pedir a sus seguidores que dejaran de proferir consignas para que se lance a una eventual candidatura presidencial para no convertir “un acto cívico en un acto electoral”.

Pese al clamor, el alcalde terminó su intervención sin recurrir a conmovedoras arengas grandilocuentes.

En el turno del presidente Lenín Moreno, sí apeló a “muchas nostalgias acumuladas” tras casi dos décadas de gestión de Nebot en la ciudad. “Estoy seguro de que el pueblo guayaquileño te va a extrañar. Aunque yo creo que no tanto. Porque estoy seguro que la próxima persona que ocupe la Alcaldía sabrá seguir con esa tónica de respeto”, se aventuró el mandatario, interrumpido por los gritos a favor de Cynthia Viteri, candidata socialcristiana en la próxima convocatoria electoral seccional de marzo.

Moreno también destacó sus obras y sus logros, ante el escaparate guayaquileño y, como en otras ocasiones, envió varios recados a su predecesor en el cargo, el expresidente Rafael Correa, haciendo alusión a los procesos judiciales que enfrenta. Las críticas al correísmo y su desmarque del “socialismo corrupto que acumula poderes, que secuestra y solapa crímenes”, dieron paso al gran anuncio de la noche.

Su Gobierno -que no tiene intención de ser el mejor gobierno de toda la Historia- impulsará un “tren playero”, con fines turísticos y de promoción nacional, que recorrerá la Costa ecuatoriana (ver infografía).

Pese a que Moreno no dio más detalles sobre costos ni fechas de ejecución, fue el anuncio del proyecto que sirvió de broche para una celebración que el alcalde Jaime Nebot no volverá a protagonizar desde el atril de la Alcaldía.

Datos

Seguridad

Lanchas del Grupo de Intervención y Rescate de la Policía patrullaron por el río desde las 16:00 de ayer hasta el final de la Sesión Solemne.19

19 celebraciones del Día de la Independencia y Libertad de Guayaquil lleva Jaime Nebot como alcalde.

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