Los conflictos laborales persisten en grandes obras hidroeléctricas

Más de 15.000 trabajadores han servido en siete proyectos emblemáticos a cargo de empresas chinas. Cinco de ellas enfrentan 338 procesos de demanda.

03 oct 2016 / 00:00

Integrados en una junta de reclamantes, 1.773 trabajadores y extrabajadores del proyecto hidroeléctrico Toachi Pilatón exigen a su empleador el pago de casi $ 18 millones por concepto de utilidades de los años 2013, 2014 y 2015, que supuestamente no han sido pagadas.

El reclamo, formalizado a través de una demanda ante el Ministerio del Trabajo, es contra la empresa China International Water & Electric Corp. (CWE), que desde 2011 construye esa obra ubicada en territorio de las provincias de Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Cotopaxi.

“Una auditoría hecha por el SRI sobre la base de lo que la empresa declaró demuestra que hemos sido perjudicados”, asegura a EXPRESO Pablo Vinueza, presidente de la junta de reclamantes, quien en agosto pasado lideró un reclamo masivo en Quito. De su lado, los representantes de CWE no dieron respuesta a una consulta de este Diario sobre este tema.

La tirante relación con la contratista asiática no es reciente. Un año después de iniciada la obra, los trabajadores decidieron paralizarse y denunciaron maltratos y deficientes condiciones de trabajo.

Los conflictos de índole laboral han sido un denominador común en siete emblemáticos proyectos de construcción de hidroeléctricas, que la empresa pública Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP) ha adjudicado a compañías chinas (ver infografía).

La ejecución de esas obras ha demandado un contingente de más de 15.000 hombres.

Cinco de esas contratistas son parte demandadas en 338 procesos iniciados por trabajadores, de acuerdo con lo que registra el sistema automático de trámites de la Función Judicial. Los reclamantes exigen pago de haberes, indemnizaciones por despido intempestivo o por desahucios, o impugnan vistos buenos y finiquitos.

En otro hecho de data no lejana, en octubre del año anterior, decenas de obreros del proyecto Delsitanisagua, en Zamora Chinchipe, paralizaron sus labores y se movilizaron a las dependencias del Ministerio de Trabajo, en Zamora. El reclamo era por supuestas condiciones inadecuadas para su trabajo y vulneraciones a sus derechos laborales.

“La cosa está peor que antes”, dice sobre esta situación Darwin Gonzaga, secretario general del sindicato de trabajadores de Hydrochina Corporation, la empresa a cargo de la obra civil en esa hidroeléctrica, que ocupa a unos 1.200 hombres.

Según el dirigente, por la negativa del empleador, hasta ahora no han logrado concretar la firma del contrato colectivo. “Presentamos un reclamo al Ministerio de Trabajo y un tribunal maneja el tema de la negociación, que es obligatoria para la compañía”.

EXPRESO pidió a Hydrochina un pronunciamiento sobre lo expuesto por la dirigencia de los trabajadores, pero no hubo respuesta.

Consultada por este Diario, la administración de Celec EP menciona que, ante estas situaciones, interviene de manera directa o a través de la fiscalización “para que se respeten y desarrollen las condiciones de trabajo establecidas en los contratos, la ley, reglamentos y disposiciones regulatorias”.

Según la entidad, para buscar remedio a los conflictos laborales presentados, se han realizado gestiones como reuniones de trabajo o de coordinación en sitio, comunicaciones escritas exigiendo soluciones y gestiones legales interpuestas por Celec EP.

Afirma la empresa pública que junto con funcionarios del Ministerio de Trabajo han participado en sesiones de negociación en sitio y que han llegado a la solución de problemas.

Esos acuerdos, destaca la corporación, “constan en actas firmadas en las negociaciones por parte de Celec EP, con trabajadores, autoridades de trabajo y contratistas de los proyectos”.

Denuncias de maltratos

En febrero de 2015, antes de que concluya la construcción del proyecto Paute Sopladora, sus trabajadores paralizaron actividades. Exigían la atención del Ministerio del Trabajo para denunciar el incumplimiento de compromisos contractuales y supuestos maltratos físicos de parte de jefes de la contratista, la empresa Gezhouba Group.

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fuentes de empleo generó la construcción de Sopladora.

Comité lucha contra los despidos

Los trabajadores del proyecto Minas San Francisco hacen fuerza en un comité de empresa. Según su secretario general, Carlos Romero, en 2013 intentaron formar un sindicato, pero la contratista, Harbin Electric, despidió a sus dirigentes. Fue en abril de 2013, tras una paro decidido por los obreros. “Hemos intervenido en algunas ocasiones para que algunos compañeros sean reintegrados a sus trabajos”, dice Romero.

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puestos ha creado la obra que se ejecuta en Azuay y El Oro.

Asamblea medió ante las quejas

En enero de 2015, un año después del accidente donde murieron 14 obreros del proyecto Coca Codo Sinclair, un grupo de asambleístas se movilizó al lugar donde la empresa Sinohydro desarrolla la obra, en territorios de Napo y Sucumbíos. Los legisladores escucharon las quejas de trabajadores sobre supuestos maltratos y fallas de seguridad y los pedidos sobre mejoras laborales. Tras el llamado a un diálogo se concretó una reunión en la cual la compañía china se comprometió a mejorar el cumplimiento de obligaciones y respetar los derechos de los trabajadores.

Requerimiento

Sin respuesta del Ministerio del Trabajo

El pasado 21 de septiembre, este Diario solicitó formalmente información al Ministerio del Trabajo -a través de su dirección de Comunicación- para conocer cuáles han sido las gestiones para resolver los presentes problemas laborales en los proyectos Toachi Pilatón y Delsitanisagua. Hasta el cierre de este artículo, no hubo respuesta a ese pedido.

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