Los desaparecidos resurgen del olvido

Dos artistas visibilizan la búsqueda de las personas extraviadas en una muestra. La exhibición plantea las trabas del sistema judicial. Ha recorrido el país y el extranjero.

15 jun 2019 / 21:23

Giovanna salió con un chico, con el que llevaba varios días conversando. Byron se fue de excursión a una reserva protegida con su padre. Christian quedó en tomar un café con un amigo. Dejó la radio prendida, porque regresaba pronto. Ninguno volvió a casa.

Sus prendas, fotografías, e historias son lo que queda de ellos, el refugio de sus padres, hermanos y amigos. También quedan recortes, folios y carpetas; un testamento al enmarañado proceso de búsqueda al que se han sometido sus familiares con el fin de hallarlos.

Este es el calvario que recoge ‘Desapareciendo’, exposición de los artistas Gary Vera y Tania Lombeida, que abrió sus puertas en el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) de Guayaquil y que se ha presentado en Quito, Cuenca y Augsburgo, Alemania.

El proceso de creación empezó hace varios años, en las calles de la capital. Ahí Vera y Lombeida vieron por primera vez los plantones que periódicamente organizaba la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en el Ecuador (Asfadec), quienes regularmente, con carteles en mano, salían a las calles a pedirle al Estado celeridad en buscar a sus seres queridos.

“Para los familiares, es una herida que nunca sana”, explicó en una entrevista la artista. Agregó que, además de la desaparición, a estos los ha afectado la complejidad “legal, policial y administrativa” de las leyes y los constantes atrasos y trabas en los procesos de indagación.

Una enorme pancarta, colgada del techo, recibe al público. “Dure lo que dure, cueste lo que cueste, si luchamos como hermanos, ¡los encontramos!”.

Los muros están cubiertos con afiches, ropa y cartas dedicadas a los hombres y mujeres extraviados. Doce casos conforman la exposición. Fueron seleccionados por contar con expedientes abiertos y estar bajo indagación judicial. Una fracción ínfima de los 42.953 desaparecidos reportados hasta la fecha en el Ecuador, según los datos de la Fiscalía.

Cada uno cuenta con una ficha de tamaño grande donde no solo constan datos, como la última vez que fue visto o el proceso de la indagación, sino su color favorito, sus aficiones y su música favorita.

Los desaparecidos resurgen del olvido
Prendas. Se exponen piezas de ropa de los desaparecidos, fotografías y cartas de amigos o familiares. También está el estado de la investigación.

El fin, explican los artistas, es humanizar los casos, que muchas veces parecen perderse dentro de los datos estadísticos. “El proyecto plantea una lectura paralela al discurso de la comunicación oficial”, explicaron. Para ello, trabajaron junto a los familiares, quienes eligieron las fotos y prendas que acompañan sus fichas.

El vestido favorito de Juliana Campoverde cuelga junto a una carta de su madre. Un sombrero turquesa acompaña una foto de Leonor Ramírez. En el caso de Gonzalo Garzón, está su escritorio, su máquina de escribir y las hojas en las que trabajaba cuando desapareció en 1990, días después de salir de prisión.

Lo acompaña lo innegable: interminables carpetas donde los familiares han guardado la constancia de los trámites.

Lidia Rueda, secretaria de Asfadec, explicó la importancia de visibilizar también esta problemática. “Cuando el Estado no es culpable de la acción, es culpable de omisión. No tienen políticas públicas específicas para la búsqueda de los desaparecidos, no tienen personal especializado para trabajar los casos. Hay un sistema de indolencia total”. Pero indica que acciones como esta dejan claro que su lucha continúa. “No nos detendremos. Seguiremos exigiendo y luchando hasta que vuelvan”.

Ley para atender casos aún no se aprueba

El mes pasado, la Comisión Ocasional para Atender los Casos de Personas Desaparecidas indicó que se encuentra en el proceso de elaboración del informe para segundo debate de la Ley de Actuación en Casos de Personas Desaparecidas. Esperan que la normativa se apruebe hasta diciembre de este año. La ley plantea la creación de un registro nacional verificable, y determina procedimientos y herramientas de búsqueda que deben emplear las autoridades.

No obstante, activistas y familiares de los desaparecidos no están de acuerdo con el documento, indicando que este hace más énfasis en la búsqueda de los cuerpos que en la recuperación de estos ni bien son reportados por sus familiares.

En mayo, la organización presentó otro proyecto de ley, con el auspicio de la asambleísta Lourdes Cuesta.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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