“No estamos de acuerdo con la lentitud del Ejecutivo”

Patricio Alarcón, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, conversó con EXPRESO sobre los puntos positivos del discurso gubernamental y su desconexión con las acciones concretas que se toman.

Quito /
03 feb 2019 / 00:00

Los cuestionamientos comienzan a multiplicarse. La gestión del Gobierno del presidente Lenín Moreno deja ver falencias que incomodan al sector privado. Patricio Alarcón, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, conversó con EXPRESO sobre los puntos positivos del discurso gubernamental y su desconexión con las acciones concretas que se toman.

- El Gobierno tiene la intención de concesionar empresas y entidades. ¿El sector privado está listo para asumir las cargas que quiere soltar el Estado?

- Está muy bien que se comience a hablar de concesiones y de alianzas público-privadas. Es un buen momento y es importante porque el Estado es un pésimo administrador. El Gobierno, cualquiera del mundo, ha probado que dentro de las empresas públicas surge la corrupción. El Estado debe recaudar y velar por el bienestar de la población, pero puede apoyarse en el sector privado.

- ¿Concesionar las empresas eléctricas y CNT es viable?

- Hay temas legales que se deben solucionar. La Constitución prohíbe que el sector privado asuma la administración estratégica y se tendría que revisar el mejor vehículo para otorgar seguridad jurídica al inversionista. El marco jurídico es esencial para los empresarios. La seguridad es vital para garantizar la intención del sector privado.

- ¿Los números de las empresas públicas son seguros?

- Primero hay que armar los estados financieros y transparentar la información. Esto tendrá que hacerse con auditores externos y luego se podrá concesionar los bienes. El inversionista debe saber cuándo y cómo recuperará su inversión. Si no existe un estado de pérdidas y ganancias no se puede obtener información creíble. La valorización del negocio debe ser parte de la información.

- ¿Ese proceso tomará tiempo?

- Claro, no es inmediato. Una vez que inicia la concesión hay que levantar información. Entre empresas privadas eso se puede tardar hasta un año. En las alianzas público-privadas puede tomar incluso más.

- ¿El sector privado puede garantizar la estabilidad laboral de los empleados de las empresas concesionadas?

- No podemos quedarnos en ese punto porque hay dos opciones si se concreta la operación: el empresario privado puede aceptar y asumir la antigüedad de sus empleados y hará la transacción con ese pasivo laboral; la otra alternativa es liquidar a parte del personal con todos los beneficios de ley. La liquidación justa es viable también.

- ¿Qué hacer con el dinero que se obtenga de las potenciales concesiones?

- Esa liquidez no puede ser utilizada para alimentar el gasto corriente del Estado. Me temo que, con las dificultades económicas del Gobierno, esa plata se puede diluir en el pago a burócratas. Las cifras son claras, se necesitan 9.600 millones de dólares para sueldos y salarios. Sería un gravísimo error que el dinero de las concesiones se vaya a gasto corriente. De eso deberían estar pendientes los ecuatorianos.

- ¿Cuál debería ser el uso adecuado de esos recursos?

- A mi modo de ver, eso debe destinarse a inversión o ahorro. No se puede usar buen dinero para cubrir lo que no funciona. Destinar recursos al IESS también sería una buena alternativa, pero mejorando el modelo de administración del instituto. Actualmente sería una mala idea entregar fondos. Los ecuatorianos debemos estar pendientes del uso de recursos.

- ¿No es muy tarde que recién ahora se hable de optimizar y de concesiones? El Gobierno se ha tomado 22 meses para definir alternativas.

- No solo que se han perdido 22 meses, sino que se perderán 36 meses por la estructura del Presupuesto General del Estado. No están siendo lo suficientemente agresivos para bajar el gasto corriente. Seguimos endeudándonos para cubrir el déficit. Eso quiere decir que solo estamos pateando el problema para adelante y quizás para el próximo Gobierno. Un ajuste tendría un costo político, pero es una decisión que se debe tomar y no se la está tomando. No podemos pensar en competitividad cuando sigues gastando al ritmo actual. La visión es la correcta al hablar de concesiones y de acercarse al Fondo Monetario Internacional (FMI), pero todo tiene que ser parte de un conjunto de medidas. Tenemos que llegar a un gran acuerdo por la economía, pero el Gobierno tiene que tomar decisiones drásticas en cuanto a bajar el gasto público. Si es necesario debemos preguntarle al pueblo ecuatoriano si está de acuerdo con que 16,5 millones de ciudadanos financien los gastos de 600.000.

- ¿Esa falta de decisión gubernamental responde al miedo por el costo político?

- Sí. Las decisiones se toman pensando en el costo político y creo que dentro del gabinete hay diferentes intereses. La visión es correcta desde el ministro Richard Martínez y de Pablo Campana, pero seguramente hay asesores y autoridades que impiden que se apliquen medidas por miedo a perder la popularidad. Algo que, de todas maneras, sigue pasando. La única salida es trabajar en conjunto con el sector productivo.

- ¿La paciencia del sector empresarial se está agotando?

- No es la paciencia, es el estancamiento económico el que genera más diferencias en la forma de pensar. Puedo estar de acuerdo con el presidente Lenín Moreno o con el ministro Richard Martínez, pero si mis ventas decrecen o sigue cayendo el consumo, entonces el sector empresarial no puede trabajar en conjunto. Estamos de acuerdo con la visión, pero no estamos de acuerdo con el gradualismo ni con las medidas que se toman lentamente. No puedes seguir pateando el problema.

- Usted cuestiona el manejo del IESS. ¿Qué hacer ahí?

- Primera vez que veo que un presidente del Directorio habla de la crisis real en la entidad. Manolo Rodas no lo hizo y Richard Espinosa menos. Él fue quizás el más nefasto en la historia del país. Por fin alguien habla de los huecos en los fondos y de los problemas graves en salud. Esta bien buscar ayuda, pero yo quisiera ser más agresivo y rápido. Debemos buscar un acuerdo entre gobierno, trabajadores y empleadores. Todos queremos salvar al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y vamos a estar de acuerdo con hacer cambios. Es eso o se cierra el IESS y se pierde el patrimonio de las personas que aportan mensualmente para su jubilación.

- ¿Es viable concesionar el sistema de salud del IESS?

- Yo le puedo demostrar que es más barata una cama en un hospital privado que en uno público. Debemos llegar a acuerdos para que el sector privado se haga cargo de todos los centros médicos que ahora están mal manejados. La concesión es viable para evitar que el afectado sea el afiliado. Así podemos sacar de la mala situación al IESS.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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