Ochoa: otro juicio más suspendido por ausente

Se suma a Rafael Correa y a Pablo Romero. Mientras no prescriba la acción, ellos no pueden regresar al país.

21 mar 2019 / 00:01

El exsuperintendente de Comunicación del correísmo, Carlos Ochoa, fue llamado a juicio ayer por falsificación ideológica.

Su juzgamiento, sin embargo, deberá esperar hasta que se entregue voluntariamente o sea capturado. Y esa posibilidad parece remota. Su abogado, Luis Chimborazo, señaló que un retorno de su cliente se daría solamente para tener una declaratoria de inocencia, “pero no existen las garantías en torno a la valoración que están haciendo de este proceso”.

Ochoa se suma así al expresidente Rafael Correa y al exsecretario de la Senain Pablo Romero, llamados a juicio por el plagio del activista Fernando Balda, caso que ya cuenta con dos sentenciados: los exagentes de Inteligencia Diana Falcón y Raúl Chicaiza.

Otro que no puede ser juzgado es el excontralor Carlos Pólit, quien tiene un juicio pendiente por supuesta asociación ilícita en la trama de corrupción de Odebrecht.

El delito que se atribuye a Ochoa no es susceptible de ser juzgado en ausencia, como sí lo son los delitos contra la administración pública: peculado, concusión, enriquecimiento ilícito, delitos de lesa humanidad, entre otros.

En el caso de concusión, por ejemplo, el excontralor Pólit recibió seis años de condena. Otros prófugos sentenciados son los hermanos Isaías por el caso Filanbanco.

Pero aunque no puedan responder por el supuesto delito, su situación en el país no es de las más adecuadas. La abogada y catedrática Jessica Jaramillo señala que no pueden volver a Ecuador ni ejercer los derechos de ciudadanía, como por ejemplo el derecho al voto o ser candidato en unas elecciones.

Tampoco tienen libre movilidad o tránsito por cuanto pesa sobre ellos una orden de prisión. A eso se suma que si tuviesen algún proceso con la Contraloría, estarían en riesgo sus bienes.

Pero en este caso la situación para el procesado es menos complicada porque puede entregar una procuración judicial y defenderse ante los señalamientos del organismo de control.

La penalista Lorena Grillo añade que en el caso de Carlos Ochoa, si no se presenta, con el transcurso del tiempo podría prescribir la acción. Es decir que el juicio ya no podría avanzar en un tiempo determinado, como ocurrió con el expresidente Abdalá Bucaram, quien tuvo que esperar 20 años para regresar al Ecuador.

El caso de Ochoa prescribiría en siete años. Luego de ese tiempo no tendría impedimentos para regresar de Bolivia, país en el que se ha radicado y al que ha solicitado refugio.

Pero Lorena Grillo considera un error de la Fiscalía haber procesado al exsuperintendente por falsificación ideológica, cuando se lo pudo investigar por presunto peculado.

¿La razón? Ochoa dispuso la impresión, con dineros del Estado, de alrededor de 300.000 ejemplares de bolsillo de la Ley de Comunicación. La Fiscalía debería indagar por el delito más grave, añade.

Hace dos semanas Ochoa hizo un pronunciamiento desde la clandestinidad. En Twitter, en un vídeo de casi dos minutos aseguró que “ni ordené, ni dispuse, ni autoricé ningún cambio en la ley”. Dijo que esa posibilidad no le correspondía y que se enteró del error al conceder una entrevista.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA