Los jubilados copan las barras y los asambleístas se derriten

La Asamblea ratifica el incentivo a los jubilados. Los beneficiarios son 8.500 maestros retirados. Un nuevo frente de egresos se le abre al Gobierno.

Quito /
11 ene 2019 / 00:00

La votación fue unánime, como no podía ser de otra manera: las barras altas estaban llenas de maestros jubilados y los discursos para la galería se habían prolongado por dos horas. Nadie desaprovechó su oportunidad de congraciarse con las masas. Al final, el pleno de la Asamblea se ratificó en su resolución original que el presidente había vetado. Ahora el Estado tendrá que reconocer las bonificaciones jubilares de los maestros desde el año 2008.

La presidenta Elizabeth Cabezas empezó dándose un baño de popularidad entre las barras, donde multiplicó abrazos y prodigó sonrisas. Luego arrancó la sesión, dando la bienvenida a los maestros y lanzándoles flores, especialmente a su viejo profesor de primaria que se encontraba entre ellos.

El ministro de Trabajo, Raúl Ledesma, fue recibido de entrada y pronunció un discurso vergonzante. Ni siquiera él se atrevió a indisponerse con las barras. En lugar de defender el veto presidencial, como era su deber, reconoció la justicia del reclamo, echó al gobierno anterior la culpa que le corresponde y se comprometió a seguir, con el ministro de Finanzas, buscando la plata para pagar a todos. Setecientos millones dijo que se necesitan y no hay.

Mientras hablaba, fue varias veces interrumpido por Augusto Espinosa, el exministro de Educación del correísmo, que le gritaba desde su escaño para desmentirlo. Armado de paciencia, Ledesma no se dejó intimidar ni retrocedió un centímetro, hasta que intervino la presidenta para enmendar la situación, por demás irregular. Pero en lugar de llamar la atención a Espinosa, que era el desaforado, se dirigió al ministro.

Dos horas de debate no añadieron nada a lo evidente: la jubilación es un derecho constitucional y no precisa ser ratificado por juez alguno. La moción de ratificarse en el texto original, presentado por Homero Castanier, recibió el apoyo de los 119 asambleístas presentes.

La decisión aumenta beneficiarios

Según la Ley Interpretativa, cuyo veto presidencial fue votado ayer por la Asamblea Nacional, los maestros que se acogieron al retiro, desde octubre de 2008, tienen derecho al pago de una compensación, de acuerdo con la edad y los años de servicio en el magisterio.

El Gobierno Nacional había planteado que solo se cuente a quienes se jubilaron desde marzo de 2011. Ahora, el Gobierno tiene que pagar hasta un máximo de 160 salarios básicos unificados (59.100 dólares) a los 8.500 profesores que se jubilaron desde el 2008.

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