A Alvarado le pusieron un brazalete usado y dañado

Exfuncionarias estatales confirman problemas en el sistema de monitoreo. Los legisladores ya perdieron el interés en el caso: la sesión tuvo que ser suspendida.

Quito /
14 nov 2018 / 00:00

El sistema funciona mal. Las fallas de los polémicos grilletes electrónicos eran (y, seguramente, siguen siendo) un problema con el que los operadores del ministerio de Justicia tenían que lidiar a diario. El sistema de monitoreo, como advirtió la Contraloría, tampoco es fiable. Y, en ese escenario, el brazalete que usaba el prófugo Fernando Alvarado no fue una excepción.

El exsecretario de Comunicación del gobierno de Rafael Correa es procesado por supuesto peculado, pero se escapó del país el 20 de octubre.

El grillete que se aplicó a Alvarado era, según contó ayer Vanessa Mejía, exsupervisora de operadores, usado (él era el cuarto usuario que lo portaba), tenía el cable de carga dañado y emitía constantes alertas de pulsera aun cuando se había verificado que él portaba el aparato. Se hicieron, contó ella, al menos tres revisiones técnicas en la que no se detectaron problemas. Según dijo, ese fue el motivo para que se hayan generado 245 alertas, en un rango de un minuto. Mejía dijo que reportó esos problemas a sus superiores y a la proveedora de los equipo, la empresa china CEIEC. No hubo respuesta.

Lo sorprendente fue que ese dispositivo, que emitía constantes alertas no generó ninguna el día de la fuga. En el sistema, el usuario aparecía ‘en línea y cargando’.

¿Otro hecho sorprendente? El monitoreo de Alvarado, que residía en Guayaquil se hacía desde Quito. Algo poco usual, según Mejía que fue despedida junto con el equipo de operadores por orden del ministro de Justicia (e), Paúl Granda.

Eliana Pacheco, exsupervisora nacional, que renunció a su cargo por considerar injustificados esos despidos, añadió que la Policía de Inteligencia nunca les pidió un reporte de la ubicación o rastreo de Alvarado, como sí ocurrió, por ejemplo, en el caso del exministro Iván Espinel.

Aunque esa información, de haberse pedido, tal vez tampoco habría resultado muy confiable: la localización, confirmó Mejía, arroja errores. Y contó el caso de un usuario del grillete que en el sistema aparecía en China cuando en realidad estaba en Ibarra, según pudieron verificar los operadores del sistema. Los operadores también levantaron una alerta que terminó en el cantón Mejía, en Pichincha, cuando el caso era del norte de Quito.

¿Qué más? Hay fallas recurrentes en el sistema que no permite liberar alertas, alarmas constantes de pulsera quitada, usuarios que no pueden acceder al sistema de reconocimiento facial o daños en los cables de carga. Tampoco había gente (aunque ahora se contrató más personal) para monitorear a todos los usuarios: en promedio, cada operador controla más de 300 personas. Y para rematar, cuando se cae el sistema los reportes se hacen con una hora de retraso.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA