sábado, 19 mayo 2018
12:04
h. Última Actualización

Los animales, un súbito peligro en la vía

La precaución siempre será el mejor aliado del conductor para prevenir colisiones, incluso con animales.

31 ene 2018 / 00:01

La calma de un paseo en la ciudad o por la carretera puede verse interrumpida por una súbita presencia: la de los animales sueltos. Es que la inesperada irrupción de un perro, burro, vaca o cualquier clase de cuadrúpedo, puede generar, además de un susto si no es detectado a tiempo, un choque que en el peor de los casos derivará en lesiones, no solo en el semoviente, sino en los pasajeros del vehículo.

Aunque hay más animales que tienen su actividad vital durante el día, es en el ocaso, por la noche, y a escasas horas del amanecer cuando más atropellos se producen. Se unen dos factores para que así suceda. Por un lado, los animales de hábitos diurnos no se aproximan mucho a las carreteras porque en esas horas suele haber más tráfico y el ruido de los coches y camiones los ahuyentan, mientras que, por la noche, al haber menos tráfico y ruidos, suelen acercarse más a la calzada.

La prevención como primera recomendación ayudará a evitar estos accidentes, también la maniobra indicada con el fin de impedir el contacto o aminorar los daños si resulta inevitable. Teniendo en cuenta que la velocidad máxima en carreteras es 100 k/h, con un desplazamiento de ese tipo será muy difícil evitar un impacto, caso contrario a 80 k/h o menos.

“Si vemos animales sueltos en la carretera, debemos moderar la velocidad a tal punto de que podamos mantener el control de nuestros vehículos, si es 100 k/h, debemos disminuirla con el fin de frenar a tiempo. Si algún animal sale de forma intempestiva, tratar de eludirlo o intentar de hacer un giro hacia el lugar más seguro o aminorar las consecuencias”, manifestó Enrique Varas, coordinador de la Unidad de Educación y Seguridad Vial de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM).

El experto pone énfasis en que “siempre hay que hacer un giro hacia la derecha porque las vías son de dos sentidos y siempre conducimos del lado derecho, si lo hacemos hacia la izquierda corremos el riesgo de impactarnos con un vehículo que venga en sentido contrario”.

Varas recalca que hay señalizaciones de ‘cruce de ganado’ donde el conductor está obligado a reducir la velocidad en la zona rural y en la ciudad otras que dicen ‘déjame cruzar’ en alusión a los animales domésticos.

A LA CARTA