domingo, 20 mayo 2018
01:05
h. Última Actualización

La soledad como política de Estado

Reino Unido es el primer país en crear una secretaría de Estado que luche contra la soledad. La sensación de soledad provoca estrés, ansiedad, depresión e, incluso, puede incitar al suicidio.

19 ene 2018 / 00:00

Reino Unido ha dado el primer paso en el mundo. Ha decidido crear un departamento de Estado para luchar contra la soledad, que solo en ese país afecta a nueve millones de británicos. Tracey Crouch, diputada de 42 años, será quien dirigirá el departamento de Gobierno con responsabilidad en las políticas relacionadas a esta epidemia social que, al igual que en Guayaquil, la experimentan los adultos mayores, quienes han perdido a sus seres queridos o no tiene con quién compartir sus experiencias.

La medida, que según publica diario El País (España) recopilará estadísticas y financiará a colectivos que trabajen con la conectividad de las personas, responde a un exhaustivo informe de una comisión parlamentaria que sigue la labor emprendida por Jo Cox, la joven diputada asesinada a manos de un activista de extrema derecha durante la campaña del referéndum del ‘brexit’.

La delegación apunta como posibles factores al debilitamiento de una serie de instituciones que tradicionalmente tenían conexiones entre las personas, como los sindicatos, los centros de trabajo, la familia. Hoy casi todo ha sido reemplazado por sistemas automatizados. Y eso, coinciden tres expertos guayaquileños, sumado al individualismo, al mal uso de las tecnologías y al poco tiempo que los padres, por ejemplo, le dedican a sus hijos, ha incrementado considerablemente este estado.

En Ecuador, según datos del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos, el 11 % de los adultos mayores vive solo, registrándose una mayor incidencia en la Costa, en donde la cifra alcanza el 12,4 %. Por otro lado, el 28 % de los adultos mayores se siente desamparado, el 38 % percibe que su vida está vacía y el 46 % piensa que algo malo le puede suceder.

Sin embargo, esta sensación, que tiene un coste económico para cualquier Estado, también afecta a los jóvenes. Gina Fabre, psicóloga y terapeuta familiar, considera que la soledad no solo implica estar aislado. “Puedes estar con muchas personas, pero no conectas con ellas”. Insiste en que la modernidad vende la imagen de independencia y autosuficiencia, sin embargo, las personas somos seres sociales desde nuestros orígenes, entonces “siempre necesitaremos de alguien”.

Explica, además, que la soledad genera ansiedad, depresión y puede incitar al suicidio. Incluso, concluye el informe de la comisión del Gobierno británico, esta puede ser tan nociva como fumarse 15 cigarrillos al día.

Teniendo en cuenta estas secuelas, EXPRESO planteó la idea de crear una secretaría similar en el país. Y si bien todos los expertos convergen en creer que sería un ideal de norte al que apuntar, también coinciden en que no será -al menos por ahora- factible. Fabre asevera que luchar en contra de la soledad equivaldría a atacar la raíz del problema. “Sería maravilloso que existiera, porque eso sería solucionar de manera integral - cuerpo y mente - varios males sociales, en vez de crear programas para temas puntuales como las drogas o enfermedades cardiovasculares”.

La psicóloga y mediadora de conflictos Lorena Macías insiste en que, a excepción de Reino Unido, ningún país hasta ahora se ha preocupado por la soledad o la salud mental de la sociedad. “Tenemos una generación de violadores y abusadores, y nadie ha analizado dónde se produjo el quiebre o cuándo fue el momento que la sociedad se degeneró. Posiblemente la soledad tuvo mucho que ver, pero a nadie le interesa ir más allá”.

Por lo tanto, que un departamento de ese tipo aquí se instale sería “fenomenal”. Lastimosamente, remarca la experta, “la idea, siendo realistas, resulta inverosímil”.

Para Ricardo Llorente, propietario de la única Escuela de la Felicidad en la ciudad, el Estado es el llamado a darle un respiro a este problema de salud. Si por ahora no es viable, entonces, se podría empezar por analizar bajo qué condiciones y en qué porcentaje viven las personas que no la padecen; de esta manera, se comprende cuáles son sus acciones para evitarla. También se puede optar de forma individual -como ya lo están haciendo- por ser parte de métodos de búsqueda de la felicidad y compañía: speakers motivacionales, terapias clown o yoga de la risa.

Amistad

Weekends out, una nueva forma de interacción social

La soledad como política de Estado

Siete minutos, ese es el tiempo que tienes para conectar con el otro en Weekends out. Esta iniciativa promovida, desde hace 15 años en Quito, por la rusa Svetlana Peskova busca paliar la soledad a través del conocimiento de nuevos amigos o una pareja. “Nuestro objetivo principal es unir a las personas”, destaca.

Esta modalidad de interacción surge, según su propietaria, porque con la presión de éxito, cada vez las personas se enfocan en el trabajo y “ahora ya no se conversa siquiera entre vecinos”. Si al final de la noche, y luego de rotar entre 6 o 7 personas, ambas declaran sentirse cómodas con el otro entonces tendrán su número para que sigan en contacto.

En Guayaquil, Weekends out intentó replicar su proyecto, sin embargo, no recibió acogida. Este no es el único caso, en la ciudad tan solo se puede encontrar una escuela de felicidad, mientras que en la capital son varios los centros de ayuda y líneas de teléfono amigas para combatir este problema. La doctora Gina Fabre cree que en este hecho incide que en Quito se percibe una mayor preocupación por el bienestar y la salud emocional.

Debate

¿Puede la soledad causar los mismos efectos letales que un cáncer?

Paúl Palacios, especialista en medicina general

“Podría, puesto que la soledad causa depresión y esta puede provocarte la muerte -incluso antes que un cáncer- ya que al sentir que nadie te quiere o estás solo, podrías intentar suicidarte. La depresión, asimismo, a nivel físico biológico te debilita. Ataca el sistema inmunológico y nos convierte en presas fáciles de una serie de males, sobre todo virales, que podrían tener en nosotros el mismo efecto”.

Eduardo Carrasco, Pdte. del Colegio de Médicos del Guayas

“No son comparables porque el cáncer es una patología biológica, mientras que la soledad es un problema psicosocial. Si bien es cierto, la soledad podría considerarse letal porque desemboca en situaciones lamentables como el suicidio, pero el cáncer no tiene cura. En cambio, lo otro, con ayuda de expertos, podría ser tratado y solucionado”.

La diferencia

“Sentirse solo” y “estar solo” no es lo mismo

Ricardo Llorente, propietario de la escuela de la felicidad, destaca que aunque suenen similares su significado es totalmente opuesto. Para él, “sentirse” de esta forma implica baja autoestima, sensación de abandono y tristeza, mientras que estar solo es un espacio que permite autoconocerse, aceptarse y aprender a disfrutar de su propia compañía.

Con esta premisa coincide la psicóloga y terapeuta familiar Gina Fabre. Ella lo ejemplifica a través de una persona que posee un vasto círculo social y familiar, pero que a su vez se percibe como ajeno y no logra crear relaciones o lazos profundos con quienes lo rodean.

Recalca, además, que existe una estrecha relación entre “sentirse solo” y bajos niveles de productividad.

A LA CARTA