domingo, 25 junio 2017
09:04
h. Última Actualización

El médico del buen dormir infantil

17 mar 2017 / 00:02

A sus 52 años, Martín Gruenberg es un pediatra argentino cuya pasión por su profesión está intacta. El entusiasmo con el cual habla de la rama de la medicina que practica desde 1993 es apabullante.

Estuvo de visita en Quito y concedió una entrevista a EXPRESO, luego de su participación en el Congreso Ecuatoriano de Pediatría. Vino a hablar del cuidado de la microbiota, que antiguamente se conocía como flora intestinal.

Es el vocero en Ecuador de la campaña ‘Nutrición integral que deja huella’, que desarrolla Nutribaby (fórmula para bebés hasta los 3 años). Enseña que de los alimentos que consuma un niño durante sus primeros mil días de vida va a depender en gran medida su salud futura.

También trajo su libro ‘¡Vamos a dormir!, que es una guía que trata los trastornos del sueño infantil.

“Es muy importante saber que no existe una técnica ni una manera de enseñar a dormir a los bebés. En mi libro yo les enseño a los padres a darse cuenta de cuáles son las necesidades madurativas de cada bebé a cada edad, pues a cada edad las necesidades son diferentes y las respuestas que tenemos que dar a estas también lo son”, explica.

Gruenberg basa su trabajo en los conocimientos de la neurofisiología y la psicomaduración. Esta última tiene que ver con las necesidades emocionales de los niños.

Es muy enfático al afirmar que no es partidario de dejar llorar a los bebés hasta que se duerman.

Tampoco aconseja poner en manos de un menor de 3 años una pantalla (de celular o tableta) para ver vídeos de canciones o dibujos animados. “Los niños de esta edad tienen que hacer actividades, tienen que desarrollar sus manitos jugando, tienen que desarrollar su inteligencia jugando”.

Enseña que durante el primer año de vida los niños deben dormir 12 a 14 horas por día; a partir del año pueden ser de 10 a 12 horas y cuando están en una etapa escolar aconseja que duerman de 9 a 10 horas. “Este es el sueño nocturno, más bien el sueño total durante el día. Mientras más pequeños son hacen más siestas. A medida que van creciendo son menos siestas y más sueño nocturno”.

El médico, diplomado en la Universidad de Buenos Aires y especializado en la Sociedad Argentina de Pediatría, tiene otra pasión: el buceo. En Ecuador lo ha practicado en Galápagos y Puerto López. Esta vez no pudo hacerlo, pero promete volver a bucear y seguir enseñando a los padres a cuidar mejor a sus hijos. MVM

A LA CARTA