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Morat, la banda millennial que se resiste a lo urbano

Los colombianos en su primera visita a Guayaquil reventaron el centro de convenciones a gritos de sus fanáticos.

02 dic 2017 / 16:48

Rompiendo con el curso que lleva la industria musical actualmente, aparece en la escena Morat. Un grupo colombiano conformado por cuatro jóvenes veinteañeros, Juan Pablo Isaza (voz y guitarra), Juan Pablo Villamil (bajo y voz), Simón Vargas (bajo y voz) y Martín Vargas (batería), que ofrecen al público un sonido diferente y refrescante denominado folkipop, que los ha llevado ya a recorrer gran parte de Latinoamérica.

En su primera visita a Guayaquil, la agrupación ofreció un show el jueves 30 con capacidad máxima de asistentes. Previo a la presentación los bogotanos conversaron en exclusiva con EXPRESIONES, donde demostraron que más allá de los millones de reproducciones de sus vídeos en YouTube, parte de su éxito se debe a la gran amistad y camaradería que existe entre ellos.

Se conocen desde los 5 años, y antes de formar Morat en 2011, cada uno ya había sido parte de otras bandas que tocaban géneros muy distintos a lo que hoy hacen. Para ellos eso es un plus, pues que a cada uno le guste artistas diferentes hace que puedan integrar ritmos variados a su música y dar nuevas propuestas.

La gran oportunidad se da 4 años después. En 2015, ya consolidados aparece Mi nuevo vicio, tema que grabaron junto a Paulina Rubio y con el que se empezó a escribir esta historia.

¿Su ambición? Entre toda esta ola de nuevos artistas provenientes del país cafetero que están en el proceso de conquista del público, Morat sueña con convertirse en “los colombianos de referencia para la mayor cantidad de gente posible en cuanto a personas que de verdad hacen lo que les gusta y apasiona muy bien”, confesó Isaza.

Para el 2018 tienen prometido lanzar un nuevo álbum. De colaboraciones no se limitan, pues la última que hicieron con Juanes, llamada Besos en guerra, es todo un hit. Sin embargo, al preguntarles sobre su incursión en nuevos géneros aseguraron que descubrieron una forma de hacer música que hasta ahora les ha funcionado y de la que todavía hay mucho por explotar.

Más íntimo

Durante todo este tiempo viajando, se han convertido ya en una familia. ¿Qué papel cumple cada uno dentro de ella?

Isaza: Simón podría ser el conciliador y Martín la hija (risas).

Simón: Yo creo que parte de la magia es que se rotan un montón, no hay nadie que sea siempre el problemático o que sea el chistoso. Van variando depende de la situación y eso hace más fácil la convivencia.

¿Creen que la exposición mediática los ha hecho madurar un poco más rápido?

Martín: El estar expuesto se vuelve una responsabilidad y se tiene que asumir con cierta madurez. Hay que saber manejarlo bien. Nosotros procuramos que no nos afecte mucho.

Villamil: Uno desarrolla habilidades diferentes a las de otras personas. Nos toca hacer otras cosas que comparándonos con nuestros amigos ellos no harían. No se podría decir exactamente si somos más maduros, son temas diferentes.

¿Cómo se llevan con las redes?

Isaza: Nos ha costado, un poco por nuestras personalidades, adaptarnos al hecho de tener que subir cosas constantemente. Cada vez hemos mejorado más, pasamos de subir una foto cada dos semanas a subir una cada semana (risas). La gente que nos sigue se ha dado cuenta. Hemos encontrado la manera de que nos guste, nunca publicamos nada con lo que no nos sintamos cómodos.

¿Qué extrañan de su vida de antes, de la cotidianidad?

Isaza: El poder hacer planes, uno ya no puede y eso es horrible (risas).

Villamil: El trato regular con la gente que uno quiere, la familia y amigos.

Morat, la banda millennial que se resiste a lo urbano

Se fueron con un buen sabor del puerto principal

La banda viajó ayer por la tarde a Bogotá, donde cantarán el 3 de diciembre. Guayaquil fue la última fecha de su gira latinoamericana llamada Desconcierto y no pudieron cerrarla de mejor manera que con un lleno total en el Centro de Convenciones. Hecho que ni siquiera se vio en el concierto de Maluma.

Fanáticos de todas las edades se congregaron en el lugar desde las 18:30, unos en grupos de amigos y otros acompañados de sus padres para ver a la banda pop del momento.

A las 20:30 apareció en tarima la cantante nacional Nicole Pernigotti, después de ella fue el turno de Martín Guerrero, juez de Ecuador tiene talento, quien también deleitó a los asistentes.

Una hora después, cuando el reloj marcaba las 21:30, el público enloqueció e inundaron el recinto con gritos y aplausos para recibir a Morat, quienes iniciaron el recital con su éxito Mi nuevo vicio. Hicieron un recorrido por todo su repertorio, entre el que estuvieron las canciones Cómo te atreves, una de las más coreadas, y Sé que te duele, un featuring con Alejandro Fernández.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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