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Bianca Di Pasquale dejó a su novio por Combate Ecuador

17 may 2017 / 00:00

Es ‘petisa’, de hablar vivaracho y gran sonrisa. Apenas tiene 20 años y ha emprendido el primer gran viaje fuera de su país. Se trata de Bianca Di Pasquale, una argentina que por primera vez sale sola fuera de su patria para probar suerte en la televisión local. Ella llega con un espaldarazo importante, es la última campeona que tuvo Combate Argentina y ahora es la nueva competidora del programa de RTS. “Mis padres tenían una idea. Se los planteé como algo no muy concreto y bueno... no querían que viajara. Cuando concreté este intercambio volvieron locos a los chicos de producción con preguntas”, comenta la combatiente. Aunque su nombre es desconocido en Ecuador, en Argentina ha conseguido reconocimiento en un programa que lo ven chicos y grandes durante las tardes. Tiene más de 500 mil seguidores en Instagram y dos clubes de fans oficiales. De su estancia en Guayaquil espera lo mejor, pero también está aferrada a la suerte para definir cuánto se quedará. “Quiero saber cómo me va en el programa. Ver qué surge en Argentina, porque dejé varios proyectos. Sentirme cómoda es lo principal”, explicó. Antes de venir al país le consultó a su compatriota y excompañero Agustín Ríos sobre cómo era la situación en la ciudad, algo que la empujó a tomar la propuesta de la producción local. El romance, los enredos y demás situaciones que provoca un reality la tienen sin cuidado. La también bailarina dice “conocer bien cómo funciona” el formato de TV. Ella habla sin reparos de sus sentimientos y afirma extrañar mucho a su familia y al hombre del que está enamorada, Paio Rodríguez, su primer novio y también combatiente gaucho. “Estoy segura que lloraré mucho en estos días. Espero que cada vez menos. De eso dependerá si me quedo. Lo que sí sé es que quiero mucho esto”.

Abrió su corazón:

Bianca dejó atrás a su primer novio, Paio Rodríguez al venir para Guayaquil. “Cuando surgió la posibilidad todavía estaba de novia y no lo iba a dejar de hacer por él. Era en parte un impedimento. Estaba muy enamorada, convivíamos. Cuando corté, la pasé mal y necesitaba salir para despejarme. Al viajar tuvimos un reencuentro y está todo bien. No volvimos. Es muy difícil la situación. Arreglamos las cosas y hablamos, pero como me vine para acá decidimos dejarlo así. Lo extraño. Estoy enamorada de él”.

A LA CARTA