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Autor de ‘13 reasons why’: “Hay que hablar de lo que da miedo”

Jay Asher asegura que le queda una enseñanza personal “muy positiva” y “bonita”, haber “dado a la gente una forma fácil de tratar temas difíciles”.

17 jul 2017 / 14:55

Detrás del suicidio de una adolescente no hay un solo motivo. Lo muestra la serie ‘13 Reasons Why’, basada en una novela de Jay Asher, quien considera “necesario” que la gente hable de lo que da “miedo” —como el acoso escolar, la violación o el machismo— y descubra que “todo lo que hacemos influye en los demás”.

Es lo que intenta, con un enfoque “ameno” y “entretenido” a pesar de la “dureza” del tema, la serie original de Netflix ‘13 Reasons Why’ y también la novela homónima, sobre la que se asienta, publicada hace diez años por Asher (Arcadia, EE.UU., 1975).

La historia arranca con Hannah, una de las protagonistas, personaje inspirado en “un pariente cercano” del escritor que, con la misma edad, intentó suicidarse.

“Me pareció importante hablar de ella porque parte de mis familiares sabían que ella estaba haciendo frente a muchos problemas, pero no sabían bien a quién acudir para comentarlos, ya que ella no veía a nadie a su alrededor con quien poder hablar de forma sincera”, explica el autor en una entrevista con EFE.

Es lo mismo que ocurre en la ficción con esa chica que desata la trama al dejar, antes de suicidarse, trece cintas en las que explica las trece razones que la han llevado a la muerte, después de no superar problemas que, a menudo, sufren otros adolescentes, como el acoso, el machismo o, en casos extremos, la violación.

“Hay muchos temas de los que la gente no quiere hablar, pero hay que forzar esa conversación”, subraya el escritor, que considera “importante” hacerlo para “que sepamos entender las situaciones antes de que tengamos que hacer frente a ellas”.

Algunas, tan dolorosas como una violación, que en la serie se muestra mediante una escena muy gráfica y bastante explícita porque, en palabras del escritor, “tenía que ser así”.

“A mí me cuesta verlo y me cuesta leerlo, pero ese es el objetivo de esas escenas; tienen que ser incómodas para el espectador”, sostiene Asher, que considera “muy peligroso” que en el mundo del entretenimiento se dejen ciertas escenas “al margen” o que se suavicen, ya que lo que se consigue es que “esa persona no se sienta del todo segura a la hora de tratar el tema públicamente”.

Aunque, precisa el novelista, detrás de la complejidad de los problemas que se abordan, hay un mensaje muy “básico”.

De ahí las trece razones de Hannah, que también tienen vínculo con la realidad debido a que el escritor plasmó algunas experiencias vividas por él o por su círculo cercano durante la adolescencia.

“En estos años he podido ir a institutos a dar charlas y el interés va en aumento gracias a la serie. Eso es lo más gratificante, poder hablar con estudiantes cara a cara”, dice el estadounidense, que también ha logrado, sin esperarlo, llegar a numerosos padres y educadores.

A él, como creador, le queda una enseñanza personal “muy positiva” y “bonita”, haber “dado a la gente una forma fácil de tratar temas difíciles”, a lo que ha contribuido la dimensión que una producción de ese calibre ofrece a la trama.

La interpretación visual de la serie —producida por la actriz Selena Gómez— es, a su parecer, “perfecta”, gracias, en parte, a que está impulsada por un equipo en el que hay “muchos fans” del libro.

Después de tanto éxito y de ver cómo su novela se ha instalado nuevamente entre las más vendidas, al autor de “Por trece razones” solo le queda esperar a que llegue la segunda temporada de la serie, que aún no tiene fecha de emisión y cuyo guion está en manos de Netflix.

“Hubo un momento en el que se me ocurrió escribir una segunda parte del libro para explorar qué pasaba después de que se terminara, pero decidí no hacerlo porque ya dije todo lo que quería decir. Ahora lo podré saber sin haberlo tenido que escribir”, concluye.

A LA CARTA