viernes, 24 noviembre 2017
17:09
h. Última Actualización

Te odio y te quiero

29 ene 2017 / 00:02

    te odio y te quiero es un viejo tango/bolero. Así es el ser-hacer de los socialistas del siglo XXI sobre el capitalismo y su mercado. Dicen odiarlo y cínicamente disfrutan sus encantos y beneficios. Son hipócritas actores del histérico correísmo: “te odio y te quiero capitalismo adorable”, dicen.

    Cantan diariamente: “Me muerdo los labios/ para no llamarte,/ me queman tus besos,/ me sigue tu voz;/ pensando que hay otro/ que pueda besarte,/ se llena mi pecho/ de rabia y rencor./ Prendida en la fiebre/ brutal de mi sangre,/ te llevo muy dentro,/ muy dentro de mí;/ te niego, te busco,/ te odio y te quiero” capitalismo adorable.

    Así es la nueva ola de correístas de la RC que adoran el buen vivir. Adquieren y viven en lujosas mansiones en ciudadelas exclusivas de Guayaquil, Quito y Cuenca, con puertas, jacuzzi y pisos de mármol importado. Y, mientras juegan Play Station y beben The Macallan, escuchan canciones de Carlos Puebla, de El Che y Fidel, y gritan hipócritamente: “Cuando querrá Dios del cielo que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos m... m...”.

    Pero siguen: “Te odio y te quiero,/ porque a ti te debo/ mis horas amargas/ mis horas de miel;/ te odio y te quiero,/ vos fuiste el milagro,/ la espina que duele/ y el beso de amor...” capitalismo adorable.

    El capitalismo les da satisfactores de confort. Desean y consumen sus productos. Los disfrutan y se regocijan, pero reniegan públicamente. Mientras en silencio los aprovechan y gozan, por neurosis múltiples van al diván del psicoanalista marxista. Son voz y coro histérico de esa “pequeña burguesía entontecida por la RC”, que va a discotecas modernas, tienen celular inteligente, gustan de videojuegos, adoran “spots” del Che y Fidel, y maldicen el mercado que les da los fetiches de la economía y el mercado capitalista.

    Farsantes y descarados actores del buen vivir de la corrupción. Fugaron de los barrios de ayer y no compran casa en el Guasmo, la Peri y Cuba, sino departamentos “light” en la Bélgica capitalista. No comen donde El Colorado y el Manaba, sino que tienen un chef belga para su disfrute. Por eso cantan “te odio y te quiero” capitalismo adorable.

    colaboradores@granasa.com.ec

    TAGS:

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA