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Supercom vs. Teleamazonas

15 dic 2017 / 00:00

    Supercom dice que su “reputación” fue afectada por una invitada a un programa de opinión en Teleamazonas, y que este medio violó su derecho de réplica al negarse a difundir un video con la respuesta, motivo por el que la propia Supercom, ahora con el sombrero de autoridad, le impuso una cuantiosa multa (con igual frescura que si fuese por queja de un tercero).

    Dos cuestiones surgen de este asuntito (dejo por ahora al margen aquello de la reputación, que la propia Supercom define como “la idea que tienen las personas de otra persona... ...la fama y el prestigio que a una persona le reconocen los demás por las acciones y comportamientos que ha demostrado a lo largo de su vida”, página 12 de la sanción a Teleamazonas). La primera es sobre imparcialidad. La segunda, sobre el videíto.

    Imparcialidad: ¿puede la Supercom imponer sanciones por alegadas violaciones a su propio derecho? La Supercom dice que sí, con el simplón argumento de que la garantía constitucional del juez imparcial no se le aplica, por no ser juez. Precedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, perfectamente conocidos en la Supercom, dicen que esa garantía también se aplica a procedimientos administrativos. La Supercom, en abono de su “reputación”, olímpicamente ladea pronunciarse al respecto. Esto es inadmisible. No puede sancionar quien tiene interés directo, como supuesto afectado.

    El videíto: según la Ley de Comunicación (art. 24), el derecho de réplica se ejerce, tratándose de medios audiovisuales, “en el mismo programa”. Si alguien quiere replicar lo dicho en un programa de opinión, lo racional es que pida ser también entrevistado. Esto sucede cotidianamente. Pero pretender replicar enviando un video, que no da opción siquiera a hacer repreguntas, no solo es querer reescribir la ley sino querer pasarse de listo. La cuestión es clarita y no requiere de mayor explicación: el videíto no se estaría difundiendo en el mismo “programa”, cuyo formato es de entrevistas, no de publirreportajes.

    La historia enseña, hay ejemplos recientes, que el poder acaba.

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