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Salomé

24 ene 2018 / 00:00

    Mateo 14:6-11 habla de la ejecución de Juan el Bautista por Herodes Antipas, ante la solicitud de su hijastra, la princesa Salomé, luego de encantarlo con una danza. Oscar Wilde se fascinó con la historia y su obra de teatro de igual nombre (1892) está llena de un grado extremo de erotismo, intriga, obsesión sexual y perversión, nunca existente en el relato bíblico.

    Salomé es un sensacionalista y controvertido drama. La sociedad puritana inglesa y los países católicos europeos se negaron a estrenar semejante escándalo y es por ello que hubo de esperar a verse estrenada en Alemania, en 1896, cuando Wilde guardaba prisión por su homosexualidad.

    Strauss adaptó una traducción al alemán de la obra de Oscar Wilde a sus propias especificaciones y completó su ópera en 1905. La idea había sido gestada al ver la producción alemana de Max Reinhardt sobre la obra de Wilde en 1902.

    La locura por Strauss alcanzó su pico en 1905 con la “première” de Salomé. Strauss fue acusado de ser un inmoral debido a una de las óperas más controversiales de todos los tiempos. En 1907 la obra se presentó en el Metropolitano de Nueva York y fue retirada después de una presentación debido a la reacción del público y la crítica, que la consideró obscena. La prensa neoyorquina estaba impactada por esta presentación:

    “Salomé es un mal olor inmoral” (Henry Crable).

    Repugnante ópera (encabezado de periódico neoyorquino). “¿Vamos a poder llevar a nuestras mujeres e hijas, a nuestros niños, a ver este espectáculo?” (carta a la redacción de un periódico de Nueva York).

    Franz Strauss opinó de la obra de su hijo: “¡Oh Dios, qué música más irritante! ¡Es como si uno tuviera los pantalones llenos de bichos de mayo!”.

    El arzobispo de Viena también mostró su desagrado por la ópera y el káiser Guillermo II de Alemania escribió: “Me agrada Strauss, pero esto le va a causar muchísimos problemas y males”. Strauss comentaría unos años más tarde: “Esos problemas y males me permitieron construir mi casa de Garmisch”.

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