viernes, 23 junio 2017
01:05
h. Última Actualización

Rescatar la política

12 mar 2017 / 00:00

    Aunque desde la izquierda clásica y peor todavía en las versiones (¿deformaciones electoralistas?) se coincide con la derecha en la priorización de lo económico como razón de ser de sus acciones, quiero insistir en rescatar lo político, en cuanto considerar tal a los principios que norman esas acciones.

    En mi visión la libertad es el eje. Que “el hombre está condenado a ser libre” he repetido con los existencialistas y con los cristianos aquello de “la verdad os hará libres”. Por ello también denuncio la necedad que constituye sentirse dueño de la verdad. El innegociable es tener libertad para buscarla, intentar acercarse a ella, vislumbrando alguna de sus siempre múltiples facetas.

    Perdonen los lectores que sostienen que es obsoleto catalogar a las visiones ideológicas como derecha e izquierda. Obsoleto sería entonces un valor como el de la honradez por ser antiguo, y en todos los códigos morales se prescribe el no robar, y no por ello ha perdido su significado. O tal vez sí. De allí parte mi potencial error. Pero entonces persisto con Martí: “hay que poner de moda la honradez y ello incluye el amor a la verdad”. La parresia que recomendaba Foucault para defender la libertad para decirlo todo y que consta igualmente en la Biblia.

    Y la verdad es que tanto como la corrupción, nos ahogan el cinismo, la impudicia y peor que ello: el más intolerable quemeimportismo.

    Grave, alta puede ser la factura que nos pase el futuro inmediato si no decidimos actuar cumpliendo con los mínimos deberes ciudadanos.

    Claro que hay razones para el desencanto pero, por lo mismo, hay que aguzar el sentido de nuestra responsabilidad con el porvenir.

    Yo no sé si es cierto aquello de la profecía de Marianita de Jesús, pero preferiría que el Ecuador desaparezca en razón del desborde de las fuerzas telúricas, antes que por el ejercicio gansteril del poder y la vergonzosa molicie ciudadana.

    Se están dando hechos que bordean la frontera de la traición a la patria, porque están tocando la frontera de lo sagrado. En efecto, se está ofendiendo cotidianamente al honor nacional mientras se asaltan sus recursos.

    P.S. Un abrazo a los amigos de Ecuavisa en sus 50 años de servicio a la Patria.

    huertaf@granasa.com.ec

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA