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Regiones

14 jul 2018 / 00:00

    El antiguo régimen también creó, aunque pocos lo saben, los cargos de gobernadores y gobernadoras, máximas autoridades de unas supuestas regiones y “regionas”, que como muchas otras cosas, se quedaron en el papel.

    Desde la Constitución y luego con una reforma a la que había sido desde mediados del siglo pasado la Ley de Régimen Municipal, a la cual le cambiaron de nombre a Código Orgánico para la Organización Territorial, Autonomías y Descentralización, se dedicaron páginas y páginas de legislación a esas nuevas instituciones de papel.

    Aunque parece burla, la propuesta original de introducir regiones en la división político-administrativa es idea del exalcalde de Loja, Bolívar Castillo. En varios libros, aquel político al que sus conciudadanos acaban de revocar el mandato, proponía desde hace décadas la regionalización del país.

    Fue así que recién posesionado el correato, Pabel Muñoz lideró una tal “reforma democrática del Estado”, que luego parió las regiones y gobernaciones en nuestro ordenamiento jurídico, hasta con plazos perentorios. Como el papel aguanta todo, se dedicaron recursos, tiempo y seriedad, para no producir resultado alguno. Hoy Muñoz es asambleísta y tiene a cargo un proyecto de ley de trámites; el proyecto crea dos nuevos entes burocráticos para que se encarguen de inventariar y simplificar trámites. No es coincidencia que también suene a burla: más procesos burocráticos para simplificar burocracia.

    Más allá de lo anecdótico, de la tomadura de pelo a la ciudadanía, o de los recursos malgastados en estas cosas, para mí lo importante es la desconexión de los políticos con la gente. ¿A quién sirvieron las regiones y las gobernaciones, o para fines prácticos el “Consejo de Competencias” que se creó para zanjar conflictos entre jurisdicciones, que tampoco llegó a tomar realmente cuerpo?

    Digo yo, si nadie les para bola, es porque no le sirven a nadie. Porque son inventos de tecnócratas, para tecnócratas y entre tecnócratas. No son inventos de ciudadanos, no surgen de peticiones ciudadanas. Flaco favor le hacen los políticos a la cosa pública.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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