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Por la democracia

19 feb 2017 / 00:02

    Una vez más, en cumplimiento de la Constitución y la ley, al cumplirse los plazos legales para los que fueron electos, el Estado ecuatoriano nos convoca hoy día a ejercer nuestro derecho al sufragio, para la elección de las más altas autoridades.

    Nuestra historia como Estado nacional, en este último medio siglo, ha estado plagada de golpes militares, intentos de cuartelazos, presidentes constitucionales declarados dictadores, golpes de Estado blancos provocados por el Congreso, presidentes mesiánicos autoritarios, entre otras situaciones especiales y especímenes... Todas estas circunstancias reales y vividas han afectado de manera directa a la democracia, que tanto mencionamos y anhelamos en términos retóricos y poco cuidamos y defendemos como realidad concreta, pero que, lamentablemente, se ha degradado y desprestigiado en la cotidianidad y el imaginario social como un acuerdo colectivo y de convivencia. Esperando no se cumpla la paradoja de Borges: “Solo se pierde lo que realmente no se ha tenido”.

    Con la elección que hagamos debemos aspirar a agrandar el sistema democrático de la manera más amplia, que significa comprometernos a defenderlo realmente de los extremismos y fundamentalismos; incrementar su calidad impulsando la política y el fortalecimiento del sistema de partidos; y apoyando militantemente su preservación para un larguísimo futuro.

    Elijamos bien a nuestras altas autoridades, no desde el hígado o el corazón, como diría Pascal, sino desde la razón, porque la democracia sólida, plena y creciente es mayor participación efectiva de las mujeres y jóvenes en el manejo de “lo político”. Desterrar para siempre toda forma de discriminación o exclusión. Impedir por todos los medios enfrentamientos fratricidas entre connacionales, por desacuerdos políticos o diferencias de opinión, etc.

    El ritual del voto por la democracia nos debe llevar a: evitar la desinstitucionalización; la cohesión social; la expansión y calidad del buen vivir; reducir las desigualdades y la pobreza vigentes, entre otros problemas.

    colaboradores@granasa.com.ec

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