sábado, 17 febrero 2018
18:03
h. Última Actualización

Latinoamérica, 2018 (1)

05 ene 2018 / 00:00

    En el 2017, la elección de Piñera y la victoria de Cambiemos parecen indicar que el continente está dando un giro a la derecha. Sin embargo, a pesar del discurso “se vienen nuevos vientos en Latinoamérica”, la realidad es la siguiente: ni Chile ni Argentina son, en términos geopolíticos, decisivos en la balanza. Eso pertenece a los líderes de la región: Brasil y México. Con elecciones ambos, en este 2018 o se consagra una tendencia, o se crean campos magnéticos polarizados. ¿Puede ganar la izquierda en Brasil? De competir Lula da Silva, sin lugar a dudas. En primer lugar, la centroderecha se ha visto manchada por la corrupción. Sí, casos de corrupción hay en todas partes, pero ¿al nivel de Odebrecht? Nunca antes. Ahora, recordemos que Lula está siendo procesado por lavado de dinero. ¿Entonces? El 34 % de la población ve este juicio como una medida política utilizada para impedir su participación. Por lo tanto, no es culpable, sino, un perseguido. Aun así, lo más probable es que la justicia impida su candidatura. ¿Gana la derecha? Aumentan sus posibilidades (especialmente con el personaje Jair Bolsonaro, el Trump de Brasil), pero todavía cabe que el hartazgo por los partidos actuales abra la puerta a un candidato independiente: un “outsider”. México no se queda atrás. López Obrador, el candidato de izquierda, lidera todas las encuestas. En las elecciones anteriores ha llegado a un muy peligroso segundo lugar. ¿Puede el contexto actual darle esa diferencia entre eterno candidato y presidente de la República? Lo siguiente podría jugar en su favor: (i) Trump y la renegociación del Tlcan; por orgullo nacional es natural apoyar a la opción que no se intimidaría ante quien los ha vejado y no bajará la cabeza en las negociaciones; (ii) los ataques entre los candidatos del PRI y el PAN-PRD podrían minar el apoyo a los partidos tradicionales, e impulsar el apoyo a un candidato de un movimiento que no ha estado en el poder (por lo tanto no tiene culpa) y que propone ideas originales (como la amnistía a los narcotraficantes). Estamos por ver si soplarán nuevos vientos en la región, o si tendremos corrientes encontradas.

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA