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La ley

14 jul 2018 / 00:00

    En estos últimos días se viene hablando de la necesidad de reformar la Ley Orgánica de Educación Intercultural, LOEI. Acaso por la necesidad de cambio, acaso por sinceros deseos modernizadores o por simplemente echar abajo lo que otros hicieron. La comisión correspondiente de la Asamblea analiza, socializa y prepara la reforma.

    Lo penoso es que habiéndose invitado a Raimundo y todo el mundo, se deje fuera del contexto de diálogo “acaso por casualidad” a los gremios que representan a la educación particular, como si esta no existiera, no pesara o no tuviese capacidad de aportación.

    Es triste que en un país hable de educación hasta el perro, y se deje a un lado a quienes son actores directos del hecho educativo, negándoles la oportunidad de mostrar otra cara del hacer educación.

    La educación particular, aunque odiada por el régimen anterior, existe y entrega año a año buenos frutos y resultados; aun a pesar de que, a lo Maquiavelo, en más de una ocasión se haya intentado desdibujarla y desfigurarla, condenada como estuvo a reducirse al 10 % por un exministro, lo que casi se logra al desaparecer más de la mitad de los centros particulares. La educación privada tiene mucho que decir y tiene bastante que aportar en esta ley, que debe contemplar la existencia y manejo de dos mundos: el público y el privado.

    En la ley actual, siempre lo hemos dicho, no hay mucho que reformar. Ella misma no es mala; el daño hecho a la educación, volviéndola, rígida, inflexible, cuadrada, estrangulando al máximo las líneas de desconcentración y descentralización, estuvo y está en el Reglamento General y otras disposiciones inferiores que en más de un caso violan la ley y hasta la Constitución.

    La exacerbación del concepto de autoridad que nos llevó del liderazgo rector a la dictadura omnisapiente del ministerio, tiene que ubicarse claramente para no repetir los errores y sancionar con pérdida del cargo al funcionario, que con disposiciones menores violente la norma y el espíritu de la ley. La nueva norma tiene que ser general, abierta, para permitir los cambios educativos que se vienen.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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