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Matar a los mosquitos asesinos

13 sep 2017 / 00:01

Si bien los mosquitos son diminutos, muerden bastante fuerte. Propagan una serie de enfermedades (chikungunya, dengue, malaria, fiebre amarilla, fiebre del Nilo Occidental y virus Zika) que matan a millones de personas cada año. La malaria es por sí sola una de los principales asesinos infecciosos del mundo (solo detrás de la tuberculosis y el SIDA), ocasionando 429.000 muertes en 2015. Es imperativo para el desarrollo actuar con más firmeza para eliminar los mosquitos y las enfermedades de las que son portadores. La OMS los considera entre las mayores amenazas para la salud pública, especialmente en países en desarrollo. Como destacara un gráfico en el blog de Bill Gates el año pasado, los mosquitos son responsables de 830.000 muertes de personas al año: 250.000 más que las causadas por humanos. Además, las enfermedades transmitidas por mosquitos conllevan grandes gastos económicos. Para una persona infectada, estos costos incluyen tratamiento y gastos hospitalarios, transporte hacia y desde un centro médico u hospital, tiempo fuera del trabajo y los aerosoles insecticidas o las redes mosquiteras para protegerse de más picaduras. Los gobiernos deben financiar programas de control y prevención, desde el uso de insecticidas hasta la distribución de mosquiteros, y campañas de educación pública e iniciativas de vacunación. También es posible que deban compensar a las comunidades afectadas por epidemias, financiar la investigación para tratar enfermedades o prevenir futuros brotes, cubrir el aumento de los costes médicos y mantener programas de ayuda a los pacientes. Paralelamente, la economía se ve afectada por una menor productividad. Pero ya están apareciendo innovaciones prometedoras en el control de vectores (la erradicación de mosquitos). Una de ellas utiliza una bacteria llamada Wolbachia, para detener el crecimiento de virus mortales o para reducir las poblaciones de mosquitos. La Wolbachia está presente en alrededor del 60 % de las especies de insectos, incluyendo mosquitos. No está presente de forma natural en el mosquito Aedes aegypti, responsable de la transmisión de virus humanos como el dengue, la chikungunya, la fiebre amarilla y el zika. Mas, los estudios revelan que cuando la Wolbachia se introduce en este mosquito puede prevenir el crecimiento de virus humanos dentro del insecto. Otro método sería la liberación de gran número de mosquitos machos con esta bacteria; las hembras con las que se apareen serían incapaces de reproducirse. Otra innovación es una vacuna llamada AGS, diseñada para provocar una respuesta inmunitaria ante la saliva del mosquito, previniendo así la infección de cualquier virus que la contenga. Una tercera innovación es una trampa de mosquitos inteligente, capaz de capturar solo las especies susceptibles de propagar el zika y otras enfermedades. Como los mosquitos necesitan agua para reproducirse, se deberían eliminar los charcos u otras formas de agua estancada cerca de las casas, perforar neumáticos que no se usen, limpiar periódicamente las pilas para pájaros y vaciar las piscinas. Los larvicidas líquidos se pueden aplicar directamente al agua usando pulverizadores de mochila; también puede ayudar a eliminar las larvas la introducción de peces en estanques. Para controlar las poblaciones de mosquitos adultos: mantener césped y arbustos cortos, instalar y mantener mosquiteros en ventanas y puertas, y evitar el exterior por la mañana y la noche, cuando los mosquitos tienden a ser más activos. El uso de camisas de manga larga, pantalones largos y repelentes de insectos puede ayudar a reducir las picaduras.

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