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Glinka

07 mar 2018 / 00:00

    La historia del nacionalismo musical y de la ópera rusa comienza con Mikhail Ivanovich Glinka. Nació en Novospaskoie en una acomodada familia, en 1804.

    Recibió las clases de piano y de violín típicas de su clase social. A los 20 años se convirtió en burócrata trabajando en el Ministerio de Caminos y Comunicaciones en San Petersburgo. No era extraño en la Rusia de esa época que un joven con grandes capacidades musicales ingrese a la carrera pública. Los nobles rusos ingresaban al ejército o a la burocracia, nunca a la carrera musical, que se veía apropiada para mujeres o extranjeros. Un ruso no podía ser músico profesional. Los italianos sí, quizás hasta los alemanes, pero un macho ruso no. Los hombres de verdad eran ingenieros, profesionales o comerciantes que se dedicaban a hacer plata, no a hacer música; eso quedaba para los amanerados, raros o idiotas. (Me pregunto si no ocurre lo mismo en Guayaquil en la actualidad).

    Durante un viaje a Italia realizado en 1830 tuvo la oportunidad de ampliar sus conocimientos al lado de compositores como Bellini y Donizetti. A su regreso a su patria, en 1834, entró en contacto con los cenáculos literarios más importantes del momento, entablando amistad con Pushkin y Nikolái Gógol. La labor de estos en pos de una literatura nacional incitó al compositor, en 1834, a escribir una ópera sobre un episodio histórico ruso: Una vida por el zar. A la “premier” de la ópera en 1836 asistió la familia imperial el 9 de diciembre de 1836. Fue un éxito gigantesco y significó el nacimiento de un estilo nacional inspirado en el folclor, libre de las influencias italianas. A esta obra siguió en 1842 Ruslán y Ludmila, cuya estética fantástica y popular iba a marcar la producción del Grupo de los Cinco. Glinka compuso también páginas orquestales (jota aragonesa, 1845) y música de cámara, Trío patético, 1827). Murió en Berlín en 1857.

    Glinka diseñó un tipo de recitativo flexible y altamente melódico que se complementó muy bien con las inflexiones y el ritmo del lenguaje ruso. El nacionalismo musical ruso nace, entonces, el 9 de diciembre de 1836.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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