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El informe Almagro sobre Venezuela

20 mar 2017 / 00:02

    “Como amigo de Venezuela y de su pueblo, sin embargo, he de reconocer los límites del multilateralismo y de la acción exterior para intentar sosegar el desenfreno y la insensatez de una administración y un sistema de gobierno que han llevado a su país al extremo, nunca visto en la historia reciente del hemisferio, del descalabro económico más absoluto en aras de una élite que busca preservar su riqueza, privilegios y escapar al afán de justicia”. Efectivamente, el informe Almagro denuncia la caída libre del régimen venezolano pero también el fracaso de la mediación internacional que solo ha servido para perder tiempo. Hasta ahora.

    Inflación del 800 %. 52 % de los venezolanos viviendo en extrema pobreza. Durante 2016, el 73 % de la población experimentó una pérdida de peso de 8,7 kilos. Tasa total de mortalidad infantil actualmente del 18,6 por cada mil nacidos vivos. Este porcentaje es más alto que el señalado por la Unicef del 15,4 para Siria, que vive un pavoroso conflicto bélico internacional. Por ello, el informe con las cifras de estudios de organismos internacionales puede afirmar “que el país se ha llevado al extremo”.

    Frente a esta tragedia que angustia por los inocentes que sufren, para el régimen venezolano y sus seguidores, lo “políticamente correcto” es quedarse callado o mejor afirmar que se trata de una mentira, producto de una conspiración local e internacional, dirigida contra el régimen de Maduro. O ser tildado como Pedro Pablo Kuczynski, como “el único perro simpático que le mueve la cola al imperio”, según la oratoria diplomática de la canciller venezolana Rodríguez.

    El informe de Almagro revela valientemente además “el fracaso del diálogo como proceso para restaurar la democracia y la prosperidad de la población”, incluido el del Vaticano. Igualmente, la impasibilidad de los gobiernos latinoamericanos, incapaces de encontrar una salida multilateral que frene la crisis. Ningún latinoamericano quiere que su país se convierta en Venezuela. Nadie sin embargo se alarma porque lo que ahí pasa empeora cada vez más.

    colaboradores@granasa.com.ec

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