miércoles, 29 marzo 2017
01:33
h. Última Actualización

El 2016 regional

08 ene 2017 / 00:02

    América Latina y el Caribe -ALC- vivieron un 2016 convulsionado y con sorprendentes problemas políticos, económicos y sociales que han impactado a todos, desdiciendo del avance alcanzado en la etapa de auge y a los agoreros del “paraíso a la vuelta de la esquina”. En el mosaico se identifican una serie de situaciones contradictorias que destacan la complejidad de la región, como la pervivencia de viejas y nuevas problemáticas, que se agudizan o invisibilizan. Entre estos hechos tenemos:

    Los acuerdos de paz suscritos, dos veces, entre el Gobierno de Santos y las FARC-EP, después de 52 años de guerra y 4 años de negociación en La Habana; pero fueron repudiados el 2 de octubre en un plebiscito, por estrecho margen, encabezado por la derecha guerrerista al mando de Álvaro Uribe, que quiere sanciones más duras para los comandantes guerrilleros, lo que obligó a un nuevo acuerdo que tampoco le ha satisfecho. Lo difícil y complicado es la construcción de la paz, que se logrará porque el pueblo lo exige.

    ALC también se estremeció con la ilegítima destitución, no ilegal, de la presidenta Dilma Rousseff del Brasil, ejecutada por el Congreso de su país, encabezado por líderes derechistas, la mayoría encausados judicialmente por corrupción y asociación para delinquir, al beneficiarse de las coimas entregadas por las grandes empresas privadas por millonarios contratos en Petrobras. La investigación nunca acusó de corrupción a la expresidenta, pero se le imputó, sentenció y destituyó por una acusación de tipo administrativo, que equivale a un golpe de Estado, que escondía la arremetida de la derecha posneoliberal y sus nuevos asociados por recuperar el poder del Estado.

    Merita destacar al México, entre el PAN y el PRI, como estar entre el sida y el cáncer, entre el hambre y la necesidad, ahora bajo la amenaza del vocinglero Trump, que parece está comenzando a cumplir sus amenazas.

    Finalmente, la corrupción y errores políticos de los regímenes llamados “progresistas” están permitiendo el retorno de duros ajustes, como los de Macri y Temer.

    colaboradores@granasa.com.ec

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA