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¿Dónde se cometió el fraude?

20 abr 2017 / 00:00

    Los resultados electorales de la segunda vuelta presentan un panorama que hace sospechar la comisión de un fraude, pero no se concreta ni la forma ni el hecho en sí mismo porque la oposición supone que el fraude se cometió en las mesas y en la alteración de las actas. Pero ambas cosas resultan difíciles dada la estricta vigilancia ejercida por los partidos opositores. Así, las actas podrían estar limpias y sujetas a la ley. Sin embargo, hay la sensación muy fuerte de que algo irregular ocurrió en esa segunda vuelta.

    La proclamación de los resultados se produjo por varias vías. Una, la de Cedatos, que había tenido una trayectoria de credibilidad en sus encuestas a boca de urna y que le dio la victoria a Lasso. Otra, la de Participación Ciudadana que encontró un empate técnico. La tercera, la de la Espol, en cuya seriedad se refugió el Consejo Nacional Electoral (CNE) para proclamar la victoria oficialista.

    Inicialmente los datos de la Espol fueron difundidos por un azorado representante de la Universidad Politécnica, llamada Espol, y esos datos pretendían garantizar la imparcialidad del Consejo Electoral. Pero ocurre que luego la Espol niega que hubiera hecho el conteo, pues solo le correspondió, de acuerdo con el contrato suscrito con el Consejo Electoral, procesar los datos proporcionados por el CNE, dejando sin piso a la garantía que falsamente presentó ese Consejo.

    El único resultado que dio la victoria a Moreno es el del Consejo y pretendió contar con la garantía de la seriedad de la Espol. Pero esto se desmoronó con la información auténtica de esta universidad.

    ¿Dónde pudo estar, entonces, el fraude? Podría estar en la sumatoria del Consejo que supuso que cometería el engaño perfecto dando la victoria a Moreno. Por eso solicitar la revisión de todas las actas es inoficioso. Lo que se debió pedir y aun se puede, es la revisión de la sumatoria y allí es probable que surja la verdad, y aunque el fraude en la suma no es nuevo porque ya se hizo en Venezuela para dar la victoria a Maduro, podría esclarecer el grave asunto que si se mantiene, dejaría al país con un gobierno ilegítimo, peor aún que el de Arroyo del Río, que causó el levantamiento popular del 28 de mayo.

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