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Croacia

13 jul 2018 / 00:00

    En 1988 fuimos a un paseo en tren por Europa cuando Croacia era parte de la Yugoslavia comunista. Estando en Italia, quisimos cumplir con el sueño de toda joven pareja: ir a Grecia y sus islas.

    Con esos objetivos tomamos la ruta en la estación de Santa Lucía, en Venecia, con parada en Trieste, último pueblo en Italia antes de cruzar rumbo a Zagreb, hoy Croacia; Sarajevo, hoy Bosnia; Tirana, hoy Albania, hasta llegar a la estación de tren de ingreso a Grecia, en Tesalónica.

    Novatos, no nos percatamos de que estábamos en una zona que recién había perdido a su dictador Tito, cuyos conflictos étnicos estaban ya en incubación al morir la principal fuerza unificadora del país.

    Lo cierto es que era diciembre y al llegar a la Zagreb comunista los pasajeros hombres fueron bruscamente desalojados de la cabina dormitorio del tren en busca de contrabando de café por una decena de gorilas vestidos con uniformes verdes de asalto, con una gorra con una estrella roja sobre su frente. Desde la ventana del tren era angustioso verlos formados en una noche nevada, custodiados por el Ejército Rojo. Retomar el viaje a través de Yugoslavia hasta llegar a Grecia fue experimentar en carne propia lo que se siente al recuperar la libertad. Libres al fin, pensamos ambos.

    Desde entonces hasta hoy, mientras mi familia crecía, Croacia se transformó en la nación que hoy hace suspirar a muchos a través de su pasión: el fútbol. En 1990 nacieron las naciones independientes y empezaron a crecer en libertad.

    Es interesante ver la historia de este país, que tiene la misma población del gran Guayaquil, pero con un Índice de Desarrollo Humano por el cual el Banco Mundial la identificó como una economía de altos ingresos. Es miembro de la ONU, de la OTAN, de la Organización Mundial de Comercio y también miembro fundador de la Unión por el Mediterráneo. En julio de 2013 Croacia es Europa.

    El carácter de los croatas lo ha visto todo el planeta. Para eso sirve el fútbol, para mostrarnos realidades que quizás no vemos y que están allí. Igual le voy a Francia, por lo de libertad, igualdad y fraternidad, pero eso es la próxima semana.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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