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Consulta y cambios

03 ene 2018 / 00:00

    La consulta convocada por el presidente de la República es crucial para el futuro inmediato del país. Hay motivos al comenzar el año para renovar esperanzas. Se vive en un ambiente en libertad, ese es el más importante activo de un ser humano; ya no existe el clima tenso de temor, ofensas, irrespeto a la ley, a los derechos fundamentales. Existe más seguridad jurídica, la condena al vicepresidente y a un grupo de enriquecidos inmoralmente es un buen augurio de un renacer de la justicia y que no habrá impunidad para los corruptos. Los hechos sociales son dinámicos, pero un favorable pronunciamiento ciudadano contribuirá a fortalecer la democracia y a entender que los abusos en el ejercicio del poder nos perjudican a todos.

    El Gobierno deberá definir objetivos, estrategias, la ruta que recorrerá a futuro. El país necesita cambiar, no puede continuar con un modelo exageradamente centralista, estatista, fiscalista, con recurrentes déficits presupuestarios. No se puede mantener un elevado gasto público con más deuda, eso solo profundizará la crisis, reflejada en un muy bajo crecimiento económico, aumento del desempleo (se busca ocultarlo con eufemismos como el de empleo inadecuado), una virtual recesión con tasas de inflación bajas pero sin una consistente generación de riqueza.

    No se trata de aumentar ingresos con más tributos, sino de ajustar gastos a ingresos. El anterior gobierno contó con los más altos ingresos que tuvo históricamente el Ecuador, sin embargo, en promedio creció económicamente menos que antes, se redujo la tasa de empleo, la inflación fue superior a la existente antes de asumir el poder, endeudó en exceso al país. El resultado es crisis económica.

    El Gobierno debe apoyar resueltamente la producción, especialmente la que se genera en el agro, definir reglas claras para que los sectores público y privado aporten al desarrollo nacional. Está claro que el endeudamiento de la década pasada es superior a lo invertido en obra pública; no obstante el excepcional precio del petróleo, hubo un injustificado derroche de recursos públicos.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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