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Con la vara que mides...

16 ene 2017 / 00:00

    A principios del año 2006, un grupo de jóvenes “cansados” de la corrupción y de los “abusos” de lo que denominaron “partidocracia”, se lanzaron a la contienda política, presentándose como la nueva generación de “mentes lúcidas, corazones ardientes y manos limpias”. Ofrecieron bajar la deuda externa, a la que declararon “inmoral”; frenar y abandonar la “receta” fondomonetarista. Empuñaron la espada de Bolívar para luchar contra “los banqueros corruptos, prensa corrupta y empresarios corruptos”. Pareciera ser que en aquella época solo ellos eran los buenos, hasta acuñaron la frase “los buenos somos más”.

    Esta nueva generación de políticos que se vanagloriaban de ser los gestores de “la patria nueva, altiva y soberana”, se declaró ecologista, protectora de los derechos y libertades, plasmando dichos principios en la Constitución de Montecristi, la que duraría “300 años” y que al poco tiempo sería transformada porque el “proyecto político” así lo requería.

    El tiempo es juez implacable, gran verdad, ya que con el pasar de los años la concentración de poderes fue mayor que la de la partidocracia; la persecución política alcanzó niveles de mayor intensidad que la de las dictaduras del siglo pasado. La altivez y la soberanía de la patria se vieron manchadas por escándalos que involucraron a las FARC, las que incluso “violando la soberanía territorial”, habían instalado un campamento de “descanso” en la población de Angostura, en la Amazonía ecuatoriana.

    En lo económico, se nos dijo que éramos el milagro ecuatoriano, el jaguar de Sudamérica. Lo que no se nos dijo fue que el costo era endeudarnos en mayores proporciones que aquellas a las que nos habíamos comprometido en el siglo pasado.

    Con el inicio de la campaña electoral se ha caído el maquillaje; se revelan actos de corrupción, abuso de poder, impunidad e incapacidad, lo que nos tiene pisándole los talones a la peor de las economías y regímenes de Latinoamérica, como es Venezuela.

    El círculo se cierra, ni perdón ni olvido, y cobra vigencia aquel refrán que dice: “con la vara que mides, serás medido”.

    colaboradores@granasa.com.ec

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