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Clamor nacional

14 mar 2018 / 00:00

    Nos vamos agotando ante el quemeimportismo y accionar casi maléfico de las autoridades educativas frente a las necesidades urgentes de quienes tienen a su cargo la formación y educación de jóvenes, esperanzados en adquirir una sólida capacitación que les abra las puertas de su futuro.

    La creación de la Universidad del Río, calamitosamente tratada, pasa por momentos difíciles ante la indolencia y maldad de quienes deberían ayudar activamente a su instalación entre nosotros.

    El proyecto cumplía con lo estipulado en el art. 109 de la LOES: Experiencia y vinculación; Propuesta de estructura; Estudio económico-financiero; y Propiedad de bienes y valores, cumpliendo con el art. 161, en tratándose de un instituto de educación superior sin fines de lucro.

    Un régimen totalitario de izquierda procura mantener leyes en la arena movediza para sus malévolos propósitos y es así que reformaron el art. 161 en el 2016, señalando que “las instituciones de educación superior no podrán realizar actos, contratos, convenciones u operaciones con partes relacionadas”.

    Hasta un lisencéfalo sabe que el “ánimo de lucro” se entiende como meta de una actividad comercial y que un instituto de educación superior como el propuesto, lejos de buscar réditos económicos, necesitará fondos para mantener y desarrollar sus objetivos académicos y que por ende, precisa celebrar con sus promotores determinados actos, contratos, convenciones u operaciones, sea con personas naturales o jurídicas como partes relacionadas en el indicado art. 161 de la LOES, lo cual constituye un obstáculo absurdo para la construcción y funcionamiento de la Universidad del Río. Los brillantes autores de la reforma no se percataron de que tales restricciones de carácter general afectarán a otras universidades públicas y privadas.

    Ante estos hechos, debo concluir que LOES significa “Ley Obstruccionista de la Educación Superior” y que el propósito del Gobierno es ampliar la cobertura educativa con escuelas llenas de Strómbolis como rectores y Hermanos Juan como inspectores, para cosechar gran cantidad de borricos.

    Y sigo andando...

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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