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Trump aumenta el gasto en defensa y recorta las ayudas

El empuje a la seguridad se apoya en un recorte generalizado en el resto de departamentos z La ONU advierte a EE. UU. del riesgo de un recorte abrupto

17 mar 2017 / 00:02

La América de Donald Trump se tradujo ayer por primera vez en dólares contantes y sonantes y mostró un cambio radical en las prioridades de la primera potencia mundial. La Casa Blanca lanzó una primera propuesta de presupuesto para 2018 que impulsa un rearme multimillonario, además de un refuerzo de la seguridad interior, a costa de duros recortes en prácticamente todos los departamentos, especialmente los de política medioambiental y la ayuda exterior.

La Casa Blanca presentó un primer borrador de presupuesto federal para el ejercicio fiscal de 2018, que empieza el 1 de octubre, y sirvió para confirmar el giro nacionalista y militarista del nuevo presidente republicano. La propuesta que debe discutir el Congreso aborda aquellas partidas en las que tiene margen de maniobra, es decir que no altera los gastos sociales protegidos por ley (como el gasto en pensiones y la cobertura sanitaria de mayores y pobres), pero ya esboza una larga lista de perdedores.

En global, se encoge el 1,2 % con respecto al último presupuesto diseñado por Barack Obama, pese a la fase expansiva de la economía, y el pastel se reparte de forma muy distinta. Defensa logra el mayor incremento de recursos de la última década (52.300 millones de dólares, un 10 %), con la amenaza terrorista del Estado Islámico como argumento, y la Seguridad Interior logra un pellizco del 2,8 %.

En contrapartida, recorta en 28 % el presupuesto para el Departamento de Estado y el programa de ayuda al desarrollo, en 13,5 % los recursos para el Departamento de Educación y 20 % para Agricultura. El proyecto reduce en 31 % el presupuesto de la Agencia de Protección Ambiental y elimina los aportes estadounidenses a programas de las Naciones Unidas contra el cambio climático.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió ayer a Estados Unidos que recortar de forma abrupta su apoyo financiero a la organización puede minar los esfuerzos de reforma que reclama Washington, mientras que la embajada francesa dijo que una retirada de Washington de los asuntos globales podría generar más inestabilidad.

Lo de ayer, con todo, solo fue el principio. Trump lanza esta propuesta al Congreso y ahora se abre un periodo de duras negociaciones, pese a la mayoría republicana de la Cámara.

Una buena señal de lo que se cierne sobre Washington es que el presupuesto que Obama planteó para 2017 no ha llegado a aprobarse.

A LA CARTA