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La oposición vota en masa contra Maduro

Victoria moral en la consulta sobre la Constituyente. Un ataque armado deja un muerto y tres heridos. Euforia en la diáspora; afluencia en barrios chavistas.

17 jul 2017 / 00:01

La oposición al Gobierno de Venezuela dio ayer una masiva demostración de rechazo en todo el mundo al presidente Nicolás Maduro y a su proyecto de una Asamblea Nacional Constituyente que reescriba la Carta Magna.

El resultado de la consulta simbólica convocada por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) no cambiará la correlación actual de fuerzas porque se trata de un referéndum consultivo organizado por el Parlamento, de mayoría opositora, y no por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Sí funciona, en cambio, como una victoria moral. El voto se ensombreció en la tarde, cuando hombres en motocicletas dispararon contra opositores en el popular barrio de Catia, donde la multitud que hacía fila para sufragar huyó, entre gritos de pánico y detonaciones, y se refugió en una iglesia cercana. Una mujer, Xiomara Escot, de 61 años, falleció, y otras tres personas resultaron baleadas en el ataque.

El régimen venezolano se negó hace meses a autorizar un referéndum revocatorio del mandato presidencial y ha postergado los comicios regionales porque está en minoría, según pronostican las encuestas. La oposición considera un éxito incontestable la consulta popular, que plantea en protesta por la elección de una Constituyente convocada por Maduro y que se votará el día 30.

Según el líder opositor y excandidato presidencial Henrique Capriles, fueron millones los que se animaron a manifestar su rechazo a la propuesta chavista, que calificó de “fraude”. “Hoy los venezolanos estamos dando un ejemplo al mundo de que somos un pueblo que amamos la democracia. Hoy cada venezolano que ha acudido a algún punto [de votación] soberano, ha acudido con la firme convicción de que este país pueda encontrar una solución”, afirmó Capriles.

La MUD convocó a los venezolanos en 559 ciudades de 101 países, incluidas las principales capitales europeas, en toda América Latina y hasta en urbes africanas. En Colombia, donde se encuentra el grueso de la diáspora, el voto fue masivo, al igual que en ciudades de EE. UU. como Miami o Nueva York. Solamente en el sur de Florida se estimaba en más de 100.000 los votantes. En un centro en Miami, luciendo gorras tricolor, banderas y camisetas de la vinotinto, venezolanos cantaban el himno y declaraban “¡Libertad!, ¡Libertad!”. Algunos se enjugaron las lágrimas tras emitir su voto.

“Esto no es una elección, esto es una declaración. Y ellos nos están viendo”, dijo a la AFP Rosa Tejeiro de Reyna.

La oposición colocó mesas de votación en toda Venezuela, incluso en las zonas donde el chavismo se hace fuerte con sus bandas armadas. Fue una categórica demostración de fuerza tras tres meses de fuertes protestas en las calles que han dejado unos 95 muertos.

En contraste, El País pudo comprobar en un recorrido por Caracas la escasa afluencia a algunos colegios electorales que acogieron el ensayo convocado el mismo día por el chavismo para la votación de la Asamblea Constituyente. Había locales que lucían vacíos, a pesar de los esfuerzos de los medios audiovisuales del Estado en mostrar una avalancha de participantes que no era tal. El contraste entre uno y otro proceso representa quizá la correlación de fuerzas que muestran las encuestas. Maduro ronda el 20 % de aceptación.

En cualquier caso, la participación fue masiva incluso en los barrios chavistas. “Yo voté por Chávez antes, pero ya no soy chavista. Ya Chávez se murió y el que está muerto está muerto”, dijo a Efe el conductor Henry Carrasco tras entregar su papeleta en la parroquia caraqueña de Antímano,

La víspera Maduro había hecho un sorpresivo llamamiento a respetar “la consulta interna” que estaba organizando la oposición. Está tratando ahora de mostrarse más conciliador con sus oponentes. Por ejemplo, no puso obstáculos a la visita de cinco expresidentes latinoamericanos que oficiaron como garantes de la consulta, entre ellos el colombiano Andrés Pastrana o el mexicano Vicente Fox.

Empleados públicos se la juegan

Algunos se movieron a otro punto de la ciudad para emitir su voto. Uno le pidió a un primo que se ofreció como voluntario en uno de los centros de votación para que lo ayude a saltar la cola. Otro planeó vestirse de mujer para participar en la consulta de la oposición.

Los trabajadores estatales de Venezuela buscaron formas creativas para participar ayer en el plebiscito organizado por los adversarios al Gobierno, con la idea de no ser vistos por colegas o miembros del Partido Socialista del oficialismo, ante el temor de perder sus empleos.

“Yo apoyé la revolución, pero eso se acabó, lo que esta gente de Maduro está haciendo no funciona en nada”, dijo un trabajador de la petrolera estatal PDVSA.

La oposición vota en masa contra Maduro
Sufragio. Decenas de venezolanos votaron en el norte de la ciudad.

Más de 6 mil venezolanos se volcaron a votar

A las 06:00 estaba todo listo. Diez mesas dispuestas para acoger el sufragio de más de 4 mil ciudadanos venezolanos que radican en Guayaquil, de acuerdo a cifras no oficiales. El dato lo maneja Natasha Mejía, una de las organizadoras de la consulta en la ciudad y que ayer convocó a millones de venezolanos en todo el mundo a sufragar, entre otras dos preguntas, por desconocer o no la convocatoria a una asamblea constituyente. No obstante, hasta el cierre de esta edición, más de 6 mil venezolanos habían sufragado en Guayaquil y otras decenas esperaban su turno.

Eran inconfundibles. Con gorras tricolor, camisetas vinotinto o del equipo de béisbol de su predilección, decenas de ellos llegaron a la cancha de fútbol Fairplay, en La Garzota (norte de Guayaquil), con su cédula de identidad o pasaporte, los únicos documentos que los habilitaba a votar.

La fila era larga. Rodeaba toda una manzana. La espera era de 45 minutos a una hora para llegar a una de las mesas. “Eso es lo de menos”, replica Keivi Rondón refiriéndose a la larga espera. El venezolano no podía faltar a este evento que calificó como trascendental para el futuro de su país. “Lo que anhelamos es regresar a una Venezuela mejor”, comenta al mismo tiempo que muestra su dedo meñique manchado de tinta, símbolo de que ya sufragó.

Guayaquil fue uno de los 9 puntos de votación distribuidos en el país. Los otros estuvieron en Quito, Machala, Cuenca, Santa Elena, Montañita, Ibarra, Manta y Esmeraldas.

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