lunes, 27 marzo 2017
23:38
h. Última Actualización

El astroturismo, una actividad que prospera en el mundo

19 mar 2017 / 00:02

Perder la mirada en el infinito de un cielo lleno de estrellas es una actividad turística que seduce cada vez más ante la dificultad de encontrar noches completamente oscuras, explicaron profesionales del sector en el ITB, el salón del turismo de Berlín.

“El astroturismo es una actividad creciente. Ahora se ven muchas agencias de viaje que proponen este tipo de turismo”, apunta Andreas Hänel, astrónomo y director del planetario de Osnabrük, en el noroeste de Alemania.

Mientras que el turismo espacial que promete viajar a bordo de una nave aún se encuentra solo en sus inicios, el astroturismo se practica con los pies en la tierra y la cabeza en el aire.

Encontrar un lugar lo suficientemente oscuro para poder contemplar de verdad el espacio infinito se ha convertido en un argumento turístico que revaloriza los parques astronómicos en Europa o en Estados Unidos, con el sello de “reserva de cielo estrellado”, pero también los desiertos de Botsuana, país invitado en la edición 2017 del ITB, de Namibia o incluso de Irán.

“Esto comenzó dentro del mismo mercado iraní, porque contamos con un enorme desierto lleno de grandes espacios de oscuridad”, explicó Keyvan Lankarani, de la agencia de viajes iraní Land of Turquoise Domes Tour and Travel Company.

Estos últimos años se ha visto también el auge de lo que Andreas Hänel llama “el astroturismo de acontecimientos”, con las auroras boreales como principal atracción.

En el salón ITB, que tiene lugar hasta hoy, el folleto de Yukon, en el norte de Canadá, promete un momento “que no olvidarás nunca”, cuando una serie de movedizas líneas verdes invadan el cielo.

En 2017, el principal acontecimiento que los organizadores de astroturismo están esperando es el eclipse total de Sol del 21 de agosto, que solo se observará en Estados Unidos.

Pero Ellen Kachel considera que para respetar la naturaleza en la que se basa, el astroturismo no puede seguir creciendo a este ritmo y va a tener que encontrar “un punto de equilibrio”.

Para poder observar las estrellas se necesita luchar contra una contaminación luminosa cada vez más invasora, que pone también en peligro la vida animal nocturna, señalan los defensores del “dark sky” (cielo negro).

“Muchos europeos nunca han visto bien la Vía Láctea”, apunta por su parte el astrónomo Harald Bardenhagen. Considera que si la contaminación luminosa aumenta al mismo ritmo, las estrellas podrían incluso no ser visibles en 2024. AFP

A LA CARTA