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El alto costo de la vida mueve la rabia en Irán

21 muertos por las protestas. Autoridades amenazan con la pena capital. Le responden a Trump que se ocupe de su país

Irán /
03 ene 2018 / 00:00

“La vida es verdaderamente dura, los altos precios nos asfixian”, dice Farzané Mirzaie. Si bien Teherán se ha visto poco alcanzada por las manifestaciones contra el poder que agitan desde el jueves varias ciudades de Irán, los habitantes de la capital se quejan de su situación económica y piden cuentas al Gobierno.

De 42 años y madre de dos hijos Farzané explica que su marido “es funcionario pero su sueldo dista mucho de bastar para que podamos llegar a fin de mes”. La mayoría de sus familiares, cuenta, trabaja en una fábrica de alfombras de Kashan, a 250 km al sur de Teherán, aunque todos perdieron su empleo hace poco.

“El propietario de la fábrica ya no podía comprar más hilo para hacer sus alfombras y despidió a todo el mundo. ¿Cómo sobrevivirán?”, se pregunta.

Esta es una muestra más de las dificultades económicas que atraviesa Irán, un país que trata de reponerse a largos años de malos gobiernos y de unas sanciones económicas internacionales que contribuyeron a su estancamiento.

El domingo, el presidente Hasan Rohani dijo que los iraníes tenían derecho a expresarse pero sin recurrir a la violencia. “Él dice que la gente puede manifestarse pero nosotros tenemos miedo a hablar. Incluso ahora, temo hablarles”, dice Sarita Mohammadi, una profesora de 35 años.

Muchos capitalinos mostraron su rechazo a la violencia ejercida por algunos manifestantes, que atacaron bancos, edificios administrativos y símbolos del régimen.

Sara, una estudiante de 26 años, que viste el tradicional chador, defiende la idea del Ejecutivo de que las protestas están “guiadas desde el extranjero”. Aun así, también tiene la sensación de que las habrían desencadenado “los problemas económicos de la gente”.

“Creo que a la gente no le gusta vandalizar ni incendiar sitios pero es la única forma de hacer escuchar su voz”, justifica Naser Jalaf, un empleado de una compañía petrolera de 52 años, que asegura tener dos hijos en el paro.

Algunos opinan que el país no ha sido recompensado tras haber soportado décadas de dificultades: desde la revolución de 1979 y los ocho años de guerra con Irak en los años 1980, a las sanciones internacionales, levantadas en parte tras el acuerdo sobre el programa nuclear iraní de 2015.

“Tras 40 años [de República islámica], se han dado cuenta de que todas estas pruebas [...] eran en vano”, considera Arya Rahmani, una enfermera de 27 años. “Trabajo pero vivo con el miedo a ser despedida”.

El “apoyo” a los manifestantes del presidente de EE. UU., Donald Trump, despertó sorna.

Los tuits de Trump son “inútiles”, suelta Arya. “Trump vive en su palacio y yo, aquí, estoy detenida. ¿Qué puedo hacer?”.

Muchos iraníes sienten gran recelo hacia Trump después de que este les prohibiera la entrada a EE . UU., como también hizo con otros países musulmanes, en un decreto que buscaba evitar la llegada de “terroristas”, según Washington.

Guía culpa a enemigos del régimen

El guía supremo de Irán, Alí Jamenei, rompió su silencio ayer acusando a los “enemigos” de su país de unirse y “usar todos sus medios” como “dinero, armas y Servicios de Seguridad”, para dañar a la teocracia, en el sexto día de un gran movimiento de protesta marcado por la violencia.

En total 21 personas, entre ellas 16 manifestantes, han muerto desde el jueves, cuando empezaron en la ciudad de Mashhad las protestas contra las dificultades económicas y el poder.

Al menos mil personas han sido detenidas y las autoridades amenazaron ayer a los manifestantes con acusarlos de delitos, algunos de ellos castigados con la pena capital.

En su último tuit ayer, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que “el pueblo de Irán está finalmente actuando contra el brutal y corrupto régimen iraní”.

Bahram Ghassemi, responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores, le respondió que “debería ocuparse de los problemas internos de su país”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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