viernes, 21 julio 2017
20:36
h. Última Actualización

EE. UU. impone sanciones a siete jueces venezolanos

Senadores republicanos ofrecen ayuda militar a Santos por la situación vecina. Trump llama “cacería” a la designación de un fiscal especial para la trama rusa.

19 may 2017 / 00:00

El Tesoro de Estados Unidos anunció ayer sanciones económicas contra ocho magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, a los que acusa de decisiones judiciales que “usurparon” la autoridad del Legislativo.

La medida ordena la congelación de bienes en EE. UU. del presidente del TSJ, Maikel Moreno, y los siete miembros principales de la Sala Constitucional, que “son responsables de un número de decisiones judiciales en el último año que han usurpado la autoridad” de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición al presidente Nicolás Maduro, anunció el Tesoro en una nota.

A finales de marzo, la Sala Constitucional decidió asumir las competencias del Parlamento y acabar con la inmunidad de los legisladores, en dos fallos temporales que encontraron el repudio internacional.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, que ayer se reunió con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, lamentó “el deterioro de la situación en Venezuela” y dijo que “está en muy mal estado”.

“Una Venezuela en paz y estable va en el interés de todo el hemisferio. Y Estados Unidos estará del lado de los pueblos de este gran hemisferio que anhelan la libertad”, añadió Trump en una rueda de prensa conjunta con Santos.

En Colombia, la versión digital de diario El Tiempo indicó que cuatro senadores republicanos confirmaron al medio que ofrecieron a Santos ayuda militar ante la situación vecina.

El senador Lindsey Graham le preguntó al presidente Santos, según el sitio web, qué tipo de armamento creía necesario para disuadir una provocación por parte de Caracas, mientras que Marco Rubio también expresó la necesidad de fortalecer las fuerzas armadas del país en caso de que la crisis en Venezuela se desborde y se produzca una emergencia militar o humanitaria.

Trump se mostró más interesado en la erradicación de cocales, el combate al narcotráfico y la crisis humanitaria en Venezuela que en la implementación del acuerdo de paz en Colombia, durante su primer encuentro con Santos.

Con su par colombiano al lado, Trump negó ayer rotundamente haber tratado de interferir en la investigación del FBI sobre la injerencia rusa en los comicios presidenciales de noviembre pasado, donde venció a la demócrata Hillary Clinton.

Preguntado durante la rueda de prensa conjunta sobre si trató de poner fin a esas investigaciones, Trump fue rotundo y cortante respondió “no”, y pidió la siguiente pregunta.

“Incluso mis enemigos han dicho que no hay colusión. No hay colusión, Rusia está bien”, dijo Trump respecto a las investigaciones sobre la posible coordinación de su campaña con el Kremlin para perjudicar a la exsecretaria de Estado. Cualquier sugerencia de un posible mal proceder al respecto fue calificada por el mandatario como “totalmente ridícula”.

El presidente dijo respetar el nombramiento del fiscal especial para dicha investigación, Robert Mueller, pero consideró que su designación “divide” al país, es “una caza de brujas” y distrae de otras cuestiones en las que debería estar trabajando Estados Unidos.

Investigación

El hombre que reformó el FBI

Asumió la dirección del FBI una semana antes del 11 de septiembre de 2001 y reformó este organismo para evitar su ruptura tras los atentados, ahora, Robert Mueller vuelve como “fiscal especial” para supervisar la investigación de la agencia sobre los nexos entre la campaña de Trump y Rusia.

Nacido hace 72 años en Nueva York y doctorado en leyes por la universidad de Virgina, el expresidente George W. Bush lo nombró en 2001 director del FBI y Barack Obama prorrogó dos años su jefatura en 2011, al cumplirse su mandato de una década al frente de la principal agencia de seguridad pública del país.

Mueller y James Comey, el director que le sucedió en 2013 al frente del FBI y que Trump destituyó la semana pasada, son cercanos.

Cuando Comey, como fiscal general en funciones de Estados Unidos, se enfrentó en 2004 a Bush por los programas secretos de espionaje del FBI y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que consideraba inconstitucionales, Mueller se puso de su lado.

Su salida de la agencia coincidió en el tiempo con la filtración masiva de Edward Snowden sobre programas de recopilación de datos telefónicos y digitales de la NSA a millones de usuarios dentro y fuera del país.

La nueva faz de Manning

La exanalista de inteligencia y joven transgénero, Chelsea Manning, publicó ayer su primer retrato en las redes sociales, un día después de salir de la prisión militar en Texas en la que estuvo por filtrar documentos a WikiLeaks.

A LA CARTA