 |
| Gerardo Menoscal / EXPRESO |
| Hardcore punk. Hubo grupos de las corrientes más duras del rock aquella noche de agosto. Una de estas bandas fue Notoken, integrada por guayaquileños cuyo mundo es la onda subterránea. |
Retratos de la euforia del rock urbano
|
|
|
|
Fue un día en el que la euforia se volvió interminable. Una jornada dedicada por sobre todas las cosas al rock de la ciudad.
El sitio: el coliseo Abel Jiménez Parra. Cientos acudieron a aquella cita. Todos -al parecer- con rasgos cortados con una misma tijera: cabellos despeinados, ropas de un negro intenso, tatuajes al descubierto y cuerpos dispuestos a intoxicarse con la música.
Ahí estuvo, metido como uno más y por cerca de seis horas, Gerardo Menoscal.
Compañía: su cámara fotográfica. Meta: pintarle “la cara” al rock urbano. Hubo necesidad de una lectura previa.
Requería captar la esencia del encuentro. De esa labor salió una selección de gráficas en las que los rostros parecen saltarse el marco y los gritos de los intérpretes se dejan escuchar desde la hoja del periódico. Fue una cita en la que el fotógrafo retrató emociones. (RGS)
|