El Presidente de Estados Unidos, en quien se ha depositado tanta confianza y ha alimentado esperanzas en todo el mundo, tuvo durante la campaña electoral, discursos medidos y hasta parcos; pero además, los primeros planteamientos, que recibieron un apoyo muy notable entre los electores, debieron sufrir rectificaciones drásticas a causa de un cambio de circunstancias, entre ellas la precipitación de la crisis financiera y bancaria que tuvo como epicentro Estados Unidos y se proyectó a los países occidentales, particularmente de Europa, pues Estados Unidos es, como se sabe, el país más poderoso en el mundo, en lo económico, político y militar.
El señor Obama al asumir sus funciones, a pesar de las circunstancias tan difíciles que debe afrontar, demuestra que mantiene sus objetivos, entre los que prioriza el de recaudar el prestigio de su país, venido a menos por errores cometidos por su antecesor. Decimos esto por cuanto acaba de aprobar un plan para clausurar en el plazo de un año el establecimiento carcelario que Estados Unidos tiene en Guantánamo, para lo que ordenó que se suspendan en los próximos 120 días los juicios que se están siguiendo.
Guantánamo era una especie de símbolo del poderío de Estados Unidos en ámbito internacional; en esa cárcel, se ha venido informando insistentemente, se cometían abusos y se había permitido la utilización de la tortura como método para investigar a quienes se consideraban enemigos de los Estados Unidos. La resolución tomada en este sentido, prueba que el flamante Presidente de Estados Unidos da mucha importancia a lo ético, primer paso para recaudar el prestigio y la respetabilidad de su país en la comunidad de naciones.
Los analistas especializados en este asunto, hacen notar con mucha razón que el objetivo final sería la de revisar “caso por caso” que se sustancian y tramitan en la cárcel de Guantánamo, con lo cual ha generado una corriente de tranquilidad y optimismo en el mundo entero.
La actividad del Presidente de Estados Unidos, sin embargo, es múltiple; mientras toma en cuenta esos compromisos de orden ético, pone atención al gran problema de superar la recesión económica en que cayó el país, en virtud de la profunda crisis que sufre. Para esto se han fijado cuatro puntos de acción, que se aplicarán inmediatamente.
El Secretario del Tesoro, describe este asunto en forma muy elocuente: “La historia trágica de la crisis financiera (de Estados Unidos) es la historia de las fallas de los gobiernos en actuar con la velocidad y la fuerza proporcionales a la severidad de la crisis”; las resoluciones tomadas por el presidente Obama se enmarcan dentro de este estilo muy norteamericano. Esto interesa directamente a todos los países de régimen capitalista y particularmente a los que forman parte de la llamada órbita de influencia del dólar, como el caso nuestro.
Han sido fortificantes los primeros pasos que da el señor Barack Obama.
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