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El presidente Barack Obama llamó el viernes a actuar con urgencia para frenar la recesión que golpea a los estadounidenses, al enfocarse en la economía luego de decisivos gestos en política exterior, como el cierre de Guantánamo y el nombramiento de enviados para Medio Oriente y Asia Central.
En el centro de las medidas previstas por Obama para hacer frente a la crisis económica, está la aprobación por el Congreso de un megapaquete de estímulo económico por 825.000 millones de dólares, pero que no cuenta con el visto bueno de los republicanos.
"Estamos experimentando una crisis económica quizás sin precedentes que debemos enfrentar, y enfrentar rápidamente", expresó Obama, quien se reunió con líderes demócratas y republicanos en la Casa Blanca.
A pedido del mandatario, quien entró en funciones el martes tras recibir la presidencia de manos de George W. Bush, los republicanos le hicieron sus propuestas, que incluyen cortes en los impuestos personales y ofrecen incentivos fiscales para reanimar el mercado inmobiliario.
El portavoz presidencial, Robert Gibbs, anunció que Obama irá al Congreso el martes para seguir discutiendo con los parlamentarios.
El gobierno asegura que el paquete de estímulo permitirá salvar o crear de tres a cuatro millones de puestos de trabajo, mediante deducciones fiscales, gastos en infraestructura y ayuda a gobiernos locales en programas de salud, entre otros.
Este viernes se inauguró también la reunión diaria entre Obama y sus asesores sobre economía, semejante a la que ya se realiza en materia de inteligencia sobre la seguridad del país.
El demócrata Obama, de 47 años, se dedicó a la situación económica luego de dedicar el jueves a poner fin a polémicas prácticas implementadas por George W. Bush en su guerra contra el terrorismo.
Obama firmó varios decretos que estipularon el cierre en un plazo de un año del centro de detención de Guantánamo (isla de Cuba), el fin de técnicas abusivas en interrogatorios a sospechosos y la clausura de centros de detención de la CIA en lugares secretos.
"El mensaje que enviamos al mundo es que Estados Unidos tiene la intención de continuar el combate entablado contra la violencia y el terrorismo, (y) que lo haremos respetando nuestros valores y nuestros ideales", dijo Obama.
El presidente llamó el viernes al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con quien revisó varios temas como la crisis financiera, el cambio climático y el suministro de alimentos, según informó el organismo mundial.
Ban, así como diversos mandatarios, aplaudieron el cierre de Guantánamo y la contención de la CIA, también saludadas por la prensa local, que habló del inicio de una nueva era post-11 de septiembre de 2001, cuando ataques terroristas dejaron unos 3.000 muertos en Estados Unidos.
El jueves, apenas asumió su secretaria de Estado, Hillary Clinton, Obama nombró a dos reconocidos funcionarios como enviados para Medio Oriente y Asia Central, dentro de sus esfuerzos por revivir el diálogo de paz en la región.
Este viernes Obama telefoneó a aliados de su gobierno: los primeros ministros británico y canadiense, Gordon Brown y Stephen Harper, y el rey Abdala de Arabia Saudita, informó su portavoz, mientras que Hillary Clinton habló con varios homólogos europeos.
Luego de asumir el poder, Obama llamó a dirigentes de países del Medio Oriente para señalarles su compromiso con la paz en la región.
La nueva atmósfera creada por la administración de Obama se hizo tangible este viernes, cuando las autoridades estadounidenses dieron luz verde a los primeros ensayos clínicos en pacientes paralíticos de una terapia basada en células madre embrionarias humanas.
Además, Obama anuló una reglamentación que prohibía financiar a organizaciones que practiquen o faciliten el aborto en el exterior, vigente desde 1984. |