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Tras el feriado, otro festejo

Gastados por el carnaval, los porteños celebran al amor. La ciudad, vacía en la víspera, ayer se cubrió de flores y globos. También hubo tiempo para la ceniza.

15 feb 2018 / 00:00

El contraste fue visible en las calles de la ciudad. El martes lucían vacías, pero el miércoles 14 de febrero la urbe se llenó de fe, de comercio, de la rutina del trabajo. Este día trajo consigo, además de los globos, las rosas y los corazones por san Valentín, las cruces en la frente en señal católica del inicio de la cuaresma. Todo conjugado con el retorno de labores cotidianas después del asueto de carnaval.

Retomar las actividades laborales no fue impedimento para que cientos de personas acudieran en la búsqueda del detalle por el Día del Amor y de Amistad.

Víctor Andrade, quien labora en un almacén de electrodomésticos, aprovechó su hora de almuerzo para adquirir rosas para sus compañeras de trabajo. Un detalle que quiso hacerles por el 14 de febrero.

Para la noche, contó, festejaría con su esposa e hijos comiendo pizza. “Es una tradición celebrar así. Nos fuimos a la playa por dos días durante el feriado y estamos un poco bajos de recursos pero se hace el esfuerzo”.

Igual sucedió con Francisco Ron, estudiante de Odontología, que al mediodía buscaba un arreglo de flores en el mercado ubicado en la calle Machala. “Estamos caídos con el billete. Nos fuimos a Salinas el fin de semana y estamos gastados, me toca prestar un dinero para comprar un detalle para mi novia”.

Mientras que el arquitecto Jaime Roggiero intentaba negociar el costo de las rosas en el mercado, pues quería comprar 200 unidades. “Espero no gastar más de 150 dólares. Estamos gastados por el feriado pero ya se había previsto estos egresos”.

Para Cristian Delgado la situación fue más fácil ya que le tocó trabajar en feriado por lo que no gastó su dinero. Ayer, que tuvo libre, fue en busca de un detalle para su novia Milagros Lara.

Pese a la posibilidad de que la gente estuviera gastada luego de un feriado largo, los comerciantes apostaron al negocio de san Valentín: flores, globos y peluches era la oferta que bullía en las calles.

Yioma Cabanilla, de la floristería Roses, comentó que el negocio se había reactivado en la mañana. “Los dueños se amanecieron; anoche (martes) estuvo bien bajo, ya hoy (ayer) se ha movido algo”.

La cruz de ceniza llegó no solo a las iglesias

Dolores Alvarado Morán está en cuidados intermedios en el hospital Luis Vernaza, desde hace diez días. Y ayer Miércoles de Ceniza, recibió con agrado la imposición de la cruz en su frente, sin necesidad de acudir a la iglesia.

Su hija, Martha Bravo, se sintió contenta de verla sonreír y orar junto al padre José Carlos Tuárez, capellán de la iglesia ubicada en el hospital.

La Arquidiócesis de Guayaquil ofreció misas en distintos horarios, en las iglesias y capillas, para la celebración del Miércoles de Ceniza, fecha de inicio de la cuaresma. Así también dispuso de horarios para que la imposición de la ceniza se realice en lugares como la Terminal Terrestre y el Aeropuerto.

En el caso del hospital Luis Vernaza, además de oficiar dos homilías en la capilla Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, el padre Tuárez visitó a los enfermos en las habitaciones para la imposición de la ceniza, ofreciendo palabras de aliento a los convalecientes.

“La Iglesia es una y los sacerdotes como representantes de la misma pueden oficiar misas aún fuera de un templo, así también el ceremonial del Miércoles de Ceniza. Son acciones válidas y lícitas”, explicó el padre.

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