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La oferta comercial se adelanta a la demanda

Decenas de locales están cerrados en las plazas de la vía a Daule y Samborondón. Los expertos hablan de una saturación.

06 feb 2018 / 00:00

Los casos son repetitivos. Las decenas de familias que viven entre las avenidas Samborondón y León Febres Cordero, en La Aurora, creen que el levantamiento de centros comerciales en la área debe cesar. No quieren más cemento, sino áreas verdes: un gran parque, una ciclovía, una pista de entrenamiento deportivo. Un pulmón natural.

En septiembre del año pasado EXPRESO publicó un reportaje en el que, a juicio de urbanistas y arquitectos, La Puntilla posee una sobreoferta comercial que colapsa el tráfico en el sector, en ese entonces rodeado por 11 malls. Ahora hay 12 y está por inaugurarse otro.

Este problema se ha extendido kilómetros más allá, a lo largo de la León Febres Cordero, conectada de forma directa con esta arteria, generando a su vez otro inconveniente: que una parte de los locales destinados para el comercio no esté alquilado por falta de clientela.

“Si se sigue construyendo y ni siquiera hay clientes que los puedan visitar, entonces para qué construyen”. Por qué los Municipios otorgan los permisos, dice Camila Vernaza, de Las Riberas (kilómetro 1,5 de la vía La Puntilla), al asegurar, que sobre todo en la avenida principal de la parroquia La Aurora, la León Febres Cordero, perteneciente al cantón Daule, hay establecimientos fantasmas, que tienen el 20, 30, 40 % locales sin alquilar. Situación que fue constatada por este Diario durante un recorrido.

Para Ángela Andrade, consultora de Plusvalía, esto responde a una causa principal: la mayoría de los nuevos proyectos que se han instalado en la zona ha llegado con una visión muy ambiciosa, a pesar de que existe mucha competencia.

“Hay proyectos que efectivamente se están llenando poco a poco porque son gigantescos. Y otros, como los del sector de La Aurora, que han puesto precios impagables, en relación a años anteriores. Todo debido a la construcción de nuevas ciudadelas y como no hay nadie que regule los precios la gente pide lo que se le antoje”, explica.

Andrade también cree que la cercanía con las urbanizaciones y la cantidad de servicios que ya estén o no satisfechos perjudica o beneficia a los comercios. “Obviamente si cerca de esa pequeña plaza está un gran centro comercial, las personas preferirán ir para el grande. La seguridad tiene mucho peso. Los comercios que están en plazas pequeñas deben reconsiderar su público para evitar cerrar en corto tiempo”.

Jaime Acevedo, ingeniero civil y docente universitario, coincide con Andrade y enfatiza que el costo o la metodología de alquiler que pone cada establecimiento, sumado a la falta de desarrollo urbanístico que tienen determinadas zonas, como la León Febres Cordero, agudizan el problema.

“Allí no hace mucho la gente empezó a asentarse. El terreno aún es nuevo, falta poblarse”. El panorama, dice Acevedo, se diferencia de La Puntilla porque en esta hay 168 urbanizaciones y por ende las necesidades de los vecinos de a poco se han ido cubriendo. “En La Aurora recién se están acoplando a ello. Podríamos decir que por eso recién se está descubriendo lo que tiene salida o no, o lo que buscan los vecinos”.

Según cifras del Municipio de Daule, al menos 16 plazas y centros comerciales se asientan a lo largo de la León Febres Cordero. Y en la mayoría hay entre 2 y 12 locales vacíos. En otros más grandes la cifra puede ascender a 40. La misma situación se visualiza en la avenida Samborondón.

Para Mireya Ramos, quien habita desde hace cuatro años en la urbanización La Joya, por ejemplo, la arteria ha ganado adeptos desde que empezó a abrir cafeterías, minimarkets y restaurantes. “Ahora se ve más diversidad que antes. Aún así hay quienes buscamos ir a otros espacios, como Plaza Lagos o Las Terrazas (en la vía Samborondón) porque nos ofrecen el servicio completo.

En ambas vías, sin embargo, vecinos y especialistas hacen hincapié en las medidas que ambos cabildos deben tomar para mitigar los efectos del congestionamiento. “Si no se elabora una adecuada planificación vial para el ingreso y salida de estas plazas, el sistema vial existente no abastecerá las demandas futuras y la saturación se incrementará”, concuerdan.

Los Municipios

“Hay mucho comercio y se espera que aumente”

Si bien los residentes y expertos hablan de una proliferación comercial, los Cabildos aún proyectan construir infraestructuras de este tipo en el sector.

El Municipio de Daule, por ejemplo, estima que en un par de años, con el crecimiento poblacional y la construcción de vías internas que conecten a La Aurora con Guayaquil y Daule, los negocios aumenten.

“Es cierto que la León Febres Cordero puede estar algo saturada en tráfico, pero se debe a la circulación de vehículos pesados. Con la urbanización mayoritaria de la zona y el desvío de tráileres y volquetes por otras avenidas el tráfico se aliviará”, explica Héctor Pino, director de desarrollo comercial del cantón.

Pino no cree que existe un excesivo crecimiento de negocios. Al contrario, ve con buenos ojos el “gran interés que tienen los grupos inmobiliarios”.

Aunque hasta el cierre de esta edición el Municipio de Samborondón no respondió las preguntas enviadas por este Diario, en una entrevista pasada, Liliana Guerrero, directora de edificaciones, confirmó que se prevén expandir las plazas. Guerrero tampoco consideró excesivo el número de centros comerciales, pues cada lugar -dijo- hace un estudio de mercado que le permite saber si está bien ubicado.

A LA CARTA