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Las difíciles telarañas

El soterrado de los cables es uno de los pasos más costosos de la regeneración. Se priorizan vías principales

02 abr 2017 / 00:00

Siguen allí. No se los ve en la 9 de Octubre, en la Machala, en el Malecón o en la Quito, pero basta girar la mirada a las calles laterales de estas avenidas para advertirlos, anudados, amontonados y, cuando están cerca a balcones, incluso amenazantes.

El tendido eléctrico no ha podido soterrarse completamente en la urbe por costos. Cuando el ocultamiento de los cables es completo, puede ser tan caro como la regeneración del sector intervenido. Así lo afirmó a EXPRESO el director de la Fundación Siglo XXI, Wilfrido Matamoros.

Los trabajos de regeneración urbana que realiza esa entidad (que comprenden construcción de aceras, bordillos, cunetas, entre otros), incluyen solo a veces las instalaciones subterráneas de cableado.

En algunas ocasiones se entierran los de telefonía, Internet y redes eléctricas de media y baja tensión. Los de alta se conservan casi siempre en las alturas, para hacer menos costosa la inversión, pues ponerlos bajo tierra requiere un costo adicional por el blindaje protector que se necesita.

Aun así, Matamoros explica que en obras de este tipo el valor por soterramiento llega a cubrir hasta el 30 y el 40 % del total invertido.

De ahí que las telarañas estén presentes en casi toda la urbe, barrios, ciudadelas, sectores del norte y del sur... “Se ve horrible”, critica William Palomino. Coincide con él Julio César Zúñiga, cuya vivienda, ubicada en Francisco de Marcos y Antepara, tiene un balcón que colinda con un poste que tiene un montón de cables anudados. “No me gusta, pero ¿qué puedo hacer?”, se cuestiona resignado.

Para que un proceso de regeneración incluya soterramiento, la calle intervenida debe contar con tráfico intenso y un movimiento comercial importante. Es decir, debe ser principal, explica Matamoros.

“El entierro de cables se hacía en conjunto con la Empresa Eléctrica, pero esta entidad ya no cumple con su parte”, afirma la vicealcaldesa Doménica Tabacchi. Y agrega que en este tema “se avanza por tramos”.

Este año, el Cabildo tiene en agenda la intervención de soterramiento en las calles Esmeraldas, Colón, 10 de Agosto, Junín, Quisquís, Tungurahua y Plaza Dañín.

Además, se prepara un estudio para enterrar cables en la Portete. Se realizará por etapas, adelantó la Fundación Siglo XXI a este Diario. Las primeras cuadras tratadas irán de la 11 a la 17.

Este Diario solicitó a CNEL información sobre este tema, pero la entidad no contestó.

Los planes para la Portete deberán esperar

Cada tarde, a partir de las 18:00, tumultuosas bandadas de golondrinas ocupan alrededor de tres cuadras a lo largo de las calles 38 y Portete y se estacionan en el cableado eléctrico, que desde hace varios años es su morada.

“Pese a que las aves son un atractivo, afectan a quienes vivimos en el sector. Sus desechos dan mala imagen a los negocios. Muchas veces es insoportable el olor. Hemos solicitado el ocultamiento del cableado, pero aún no hay respuesta”, detalló Juan Carlos Pérez, habitante del sector y propietario de una despensa.

Al respecto, el director de la Fundación Siglo XXI, Wilfrido Matamoros, adelantó que ya está en planes un estudio para avanzar con el soterrado de la Portete. Se hará por tramos.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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