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Movieron la cruz sin los permisos de ley

La Dirección de Urbanismo del Cabildo dice que la Arquidiócesis de Guayaquil no le notificó de los trabajos en la Catedral

10 ene 2017 / 00:00

La iglesia no tenía el permiso del Cabildo para realizar trabajos de remodelación en la Catedral, donde el domingo pasado cayó de un helicóptero una cruz de cerca de 2,5 toneladas que iba a ser trasladada para su reparación.

Lo afirmó a EXPRESO el director de Urbanismo del Municipio, José Miguel Rubio, quien emitió la mañana de ayer un oficio a la Arquidiócesis en el que notifica que “las obras de remodelación (incluida la movilización de la cruz) han sido realizadas sin la obtención del respectivo Registro de Construcción, incumpliendo con el artículo 59 de la Ordenanza de Edificaciones”.

El texto legal sostiene que dicho registro es obligatorio para ampliar, remodelar y reparar edificaciones existentes.

“Una obra de esta naturaleza implica riesgos tanto para el edificio como para el entorno, y especialmente para los transeúntes y debe preverse de asistencia, aprobaciones y supervisiones de instituciones como el Cuerpo de Bomberos, la Autoridad de Tránsito Municipal y otras entidades relacionadas a la seguridad”, reclama el director de Urbanismo e indica que la iglesia deberá cumplir con la coordinación de los entes mencionados en el texto para el reinicio de actividades en la Catedral.

Al respecto, el arzobispo de Guayaquil, monseñor Luis Cabrera, dijo que las labores en el emblemático templo son de mantenimiento y no de remodelación. A lo que el director de Urbanismo respondió que lo que se trabaja actualmente es la estructura del edificio, y eso ya es remodelación.

“Para todo lo que hicieron este fin de semana, debieron realizar antes una solicitud al Municipio, con el registro del responsable técnico, para garantizar un correcto proceso de remodelación y que se tomen las medidas de seguridad necesarias. No hubo nunca ese pedido de parte de la curia”, señaló.

El funcionario dijo también que concederá el permiso de remodelación cuando la iglesia cumpla con los requisitos de ley, que constan en la web del Municipio.

Esta lista -disponible en la página- incluye llenar varios formularios, registrar los datos del responsable técnico y del proyectista, enlistar los materiales de construcción y ofrecer detalles de la obra a realizar.

Luego del 16 de abril de 2016, el día del terremoto, el Cabildo realizó un informe con técnicos extranjeros. Una de las edificaciones que se analizaron fue la Catedral. En mayo de ese año se notificó a la curia que debía ejecutar los correctivos de esos daños.

La iglesia presentó otro análisis técnico, con planos incluidos, en junio. Constan en el expediente 2016-1466.

Los arreglos de los que no hay registros en el Cabildo, fueron socializados por medios de comunicación desde octubre del año pasado, un mes después, Justicia y Vigilancia registró en la comisaría Quinta del Cabildo un acta de compromiso suscrita por el padre Rómulo Aguilar, párroco de la iglesia, donde se comprometía a tomar las medidas de seguridad necesarias durante los trabajos de remodelación, esto a propósito del desprendimiento de un segmento del edificio que hirió a un ciudadano.

Para reparar los daños de la Catedral, la iglesia necesita al menos cuatro millones de dólares. El arzobispo dijo ayer que no tienen ese dinero.

Acciones

Aviación civil

A las 09:00 de ayer, la Dirección de Aviación Civil tomó testimonio al piloto del helicóptero. Ya en la tarde emitió un boletín para anunciar el inicio de las investigaciones y la activación de una Junta Investigadora de Accidentes.

La ATM

La caída de escombros desde lo alto de la Catedral motivó a la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) a cerrar las calles aledañas al templo. La entidad dijo que no había recibido una solicitud previa para el control del tránsito en el lugar.

Vía pública

El director de Uso del Espacio y Vía Pública, Efrén Baquerizo, tampoco recibió una notificación de las labores que se hicieron en la iglesia el domingo, para las que se cerró el acceso a la calle Chimborazo, frente a la Catedral.

Justicia

En la Comisaría Quinta del Cabildo existe un expediente abierto que sigue el caso de la Catedral. En uno de los documentos la iglesia se compromete a tomar las precauciones y seguridad durante las reparaciones.

La curia

“Se tomaron riesgos, pero también un control sobre ellos”

Movieron la cruz sin los permisos de ley
Explicaciones. Cabrera (izq.) y Aguilar (der.) ofrecieron ayer su versión de lo ocurrido.

Aún algo nerviosos por el incidente, el arzobispo porteño, Luis Cabrera y el rector de la Catedral, Rómulo Aguilar, aseguraron ayer que la decisión de trasladar las cruces y el Cristo Rey por vía aérea se tomó en gran medida por motivos económicos.

“No tenemos dinero. La compañía Helicópteros del Ecuador, sin cobrar, nos dijo que prestaría sus equipos si pagábamos el combustible y el permiso de la Aviación Civil. Era una operación limpia, rápida, no como hacerlo con andamios, que puede demorar un año. Pero hubo un viento inusitado, que golpeó la cola del helicóptero, le quemó el rotor y apagó los motores. Tuvo que realizar un aterrizaje forzoso”, destacó Aguilar.

Cabrera y el rector alabaron al piloto. El primero señaló que había obrado “de manera sabia”, porque el viento le puso en “serio” riesgo: “Si damos alas a la imaginación y no hubiera caído ahí, lo que podía pasar...”. Aguilar calificó la maniobra de “brillante”, ya que “con gran velocidad” tomó la decisión de soltar la cruz en el lugar donde menos daños ocasionaría. La otra opción hubiera pasado por arrojarla en el parque Seminario, lleno de visitantes.

El rector insistió en que veinte días antes del incidente se habían realizado cálculos y mediciones. “Se tomaron riesgos, claro que sí, pero también un control sobre ellos. Sin embargo, la naturaleza es imprevisible”, recalcó a EXPRESO.

Poco después del siniestro, Aguilar conversó con el piloto, al que notó apesadumbrado: “Se podría usar un helicóptero más potente, pero eso ocasionaría problemas con la vecindad”.

Aunque llevar a cabo la restauración ‘in situ’ conlleva “costos muy altos”, Cabrera dejó claro que es la alternativa “más lógica”. Aunque varios generales ofrecieron su contingente a Aguilar por si desean continuar con la idea inicial.

El mayor problema es la falta de fondos para reparar todos los destrozos ocasionados por el terremoto del 16 de abril. “Solo tenemos la gracia de Dios”, concluyó el rector.

GMA

La eventualidad

El riesgo sobrevoló una zona turística

La cruz de la Catedral tenía una ruta programada. Debía atravesar una de las zonas más intensas de la ciudad.

En un radio de 200 metros, además de viviendas, edificios de oficinas, está llena de construcciones emblemáticas: el Municipio, la Gobernación, la Biblioteca y el Museo Municipal, el Nahim Isaías...

La tarde en la que el helicóptero monomotor Bell 407 intentó atravesar parte de este sector, en dirección hasta un hangar en Durán, estaban desocupados.

Se calcula que al centro comercial de Guayaquil arriban 500 mil personas cada día. La mayoría porque trabaja, otros tantos a cumplir todo tipo de trámites. Es también la parte más turística de la ciudad.

Justo al otro lado donde cayó la cruz, está el parque Seminario, al que los turistas nacionales y extranjeros conocen como el de Las Iguanas. Esa tarde, hubo visitantes de todo tipo. La mayoría se plantó a observar a la manera de un espectáculo gratuito, el traslado de la cruz.

Un entorno donde están también la Plaza de la Administración y el malecón Simón Bolívar, con miles de paseantes cada día.

Alrededor hay hoteles. A la vuelta de la esquina está el Grand Hotel Guayaquil, que el domingo tenía 75 huéspedes. Diagonal al lugar donde la cruz rodó, está el Unipark, con 37 pasajeros, confirmados. Algo similar sucedió con el Continental, del lado de la avenida 10 de Agosto, donde habían 30 huéspedes.

En dirección noreste, hay otros hoteles de primera, como el Doral y el Rizzo, casi siempre con pasajeros.

Cerca están los edificios de las superintendencias de Bancos y de Compañías, además del Correos Nacionales. Hay hasta un colegio.

RGS

Testimonio

Jesús estuvo a dos metros de la cruz

EXPRESO habló con el operario encargado de cortar el símbolo

Se sentó al lado de la cruz, mientras un compañero sujetaba su arnés. Jesús Rodríguez, de 37 años, agarró su soplete y comenzó a cortar la base que unía el símbolo a la torre. A pesar del intento fallido registrado el viernes, este operario de Decibel EQ se sentía optimista. “Con el tiempo, a uno ya no le da tanto vértigo”, asevera.

Pronto surgieron las complicaciones. A eso de las 16:30, el helicóptero trató de extraer la cruz, pero aún estaba agarrada al campanario por unos desechos de hierro. “Sentí un poco de miedo porque ya la había seccionado casi por completo. Y dejarla así era un riesgo mayor. Podía caer al vacío. La estructura está demasiado deteriorada”, detalla.

El helicóptero regresó una hora después. Tumbó la cruz, ya que no terminaba de ceder, y la arrancó, pero comenzó a tambalearse. “Yo estaba a dos metros. La sentía cerca, aunque debía estar pendiente de mi seguridad. Nos preocupamos cuando vimos cómo el aparato iba de picada hasta que soltó la carga”, rememora.

El estruendo del impacto contra el suelo fue tan “fuerte” que descendió raudo por la escalera de caracol que conduce al parqueo, donde el arzobispo estaciona su vehículo: “No sabíamos si había víctimas...”.

GMA

Instituto de Patrimonio Cultural

“Los municipios son responsables del patrimonio”

Tras lamentar la pérdida de la cruz, considerada una de las piezas icónicas de la urbe, el titular del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) de la Regional 5 (que incluye Guayaquil), Lucho Mueckay, indicó que la entidad no tiene jurisdicción sobre el manejo de los inmuebles tradicionales de las ciudades que inspecciona.

“Las competencias, los permisos, la preservación y todo lo demás relacionado al patrimonio local pertenecen a los municipios desde 2015. Nosotros como INPC y al contar con técnicos expertos en arquitectura y preservación, damos asesoría cuando la ciudadanía o los municipios lo solicitan”.

Este se refirió a la Resolución 0004, emitida por el Consejo Nacional de Competencias (CNC), en junio de 2015, que trasladó a los municipios las competencias de patrimonio cultural local y que establece que se transfiere “...el ejercicio de la competencia para preservar, mantener y difundir el patrimonio arquitectónico y cultural y construir los espacios públicos para estos fines, a favor de los gobiernos autónomos descentralizados metropolitanos y municipales...”.

Al respecto, el Municipio dijo que quien tiene la administración de la Catedral es la curia, y que no existe un departamento que se encargue específicamente del Patrimonio de la urbe en la entidad

Mueckay añadió que el INPC, no obstante, sí había ofrecido asesoría a la Catedral en septiembre del año pasado, mes en el que iniciaron los estudios para la reparación del templo, con respecto a la conservación del baldaquino.

La Regional, en ese entonces, emitió un informe en el que se recomendó realizar diversos arreglos en el interior del inmueble, como el apuntalamiento o reforzamiento emergente de las cuatro columnas del baldaquino y preparar una propuesta para el desmontaje de las tres decoraciones esquinadas, que no incluía remover las cruces de la iglesia.

El funcionario estableció adicionalmente, que, como observadores, la entidad pudo determinar ciertos fallos en el procedimiento, entre ellos que, cuando sucedió el incidente, una misa se celebraba en la Catedral de la ciudad.

“Después del terremoto de abril, la ciudad de Guaranda nos pidió asesoría debido a los daños en su catedral. Lo primero que se hizo fue tomar medidas cautelares y de prevención, entre ellos la remoción de otras piezas patrimoniales del templo y la cancelación de las actividades en el inmueble. Eso no se cumplió aquí”.

Ayer, la entidad envió a dos técnicos al lugar.

MTN

La visión del otro piloto

“Si no la hubiera soltado, el helicóptero se habría venido abajo y lamentaríamos pérdidas fatales”

Aunque en estos días los vuelos del mayor (r) Fernando Echeverría son menos complicados, casi toda su carrera como piloto de helicópteros de las Fuerzas Armadas la cumplió al mando de aeronaves que trasladaban pesadas cargas. “Esto del transporte con líneas de carga es una especialización”, destaca Echeverría, quien ahora trabaja para una empresa camaronera.

Tras observar los vídeos sobre el fracasado operativo de traslado de la cruz en Guayaquil, está seguro de que el vuelo se lo planificó de la mejor manera.

Y, además, descarta que el peso de la cruz y de parte de su base sea la causa de que el piloto haya dejado caer la carga.

“Ese tipo de cosas se planifican. Se hacen vuelos previos de prueba para calcular peso y balance, en vacío y luego con los pasajeros, con el tanque de combustible lleno y con el peso proyectado”, agrega.

La hipótesis que él maneja para entender lo que sucedió la tarde del pasado domingo se centra en que el helicóptero sufrió un desbalance.

“Por lo que veo en las imágenes, es que en el momento en que se desprende (la base de la cruz), ese jalonazo que existe cuando se extiende la cuerda hace que el helicóptero pierda su centro de gravedad”, precisa este piloto quiteño.

Ese fue el momento más riesgoso del operativo del domingo, justo cuando el piloto pudo haber perdido el control.

“La acción que ejecutó es la adecuada. Fue muy importante. Demuestra que es un aviador de experiencia”, dice Echeverría, quien estuvo a los mandos de helicópteros durante el desarrollo de la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. “Si no la hubiera soltado la carga, el helicóptero se habría venido abajo y estaríamos lamentando pérdidas fatales”.

RGS

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En Francia

En marzo de 2016 la imagen del arcángel San Miguel, del Monte Saint- Michel, uno de los monumentos más visitados de Francia fue retirada para ser restaurada. Se necesitaron dos intentos.

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En Suiza

Una réplica del Cristo Redentor de Río de Janeiro del pueblo de Bad Ragaz al pueblo de Pfaefers en Suiza, en octubre de 2016. La escultura de 2,4 toneladas fue movida vía helicóptero y su remoción también le tomó al piloto dos intentos.

A LA CARTA