martes, 19 junio 2018
21:49
h. Última Actualización

El arte y la Iglesia, en guerra

La clausura de PopUp tras una manifestación católica contra una obra de teatro abrió el debate sobre la tolerancia. El Municipio no aclara sus motivos.

13 ene 2018 / 00:01

¿Presión de los fieles o incumplimiento de una ordenanza? El Municipio de Samborondón decidió guardarse las razones de la clausura del PopUp hasta el próximo lunes, pues su síndico (aún hasta la tarde de ayer) esperaba el “informe del comisario” que puso el sello en el local el jueves pasado.

La medida se tomó tras una manifestación de un grupo de fieles católicos en contra de la obra teatral ‘Santo prepucio’, una sátira que critica el enriquecimiento de miembros de la Iglesia a través de la fe, y que estuvo en cartelera en la sala de Urdesa dos meses el año pasado, sin incidentes.

Los comentarios de rechazo acribillaron al Municipio en redes sociales la tarde de ayer, mientras que la Iglesia, en un comunicado firmado por el arzobispo de Guayaquil, monseñor Luis Cabrera, aplaudía el hecho e instaba a “mantener una posición clara y firme en defensa de los valores éticos y espirituales”.

En el marco de la polémica, de la que PopUp se defiende asegurando que “la obra no tuvo ánimo de ofender ni burlarse de la religión”, aparece el espectro legal. Sin un comunicado oficial de parte del Municipio de Samborondón, los dueños del lugar, que aseguran tener todo en regla, pueden defenderse y solicitar una medida cautelar. Así lo afirma el experto en Derecho Constitucional Alejandro Vanegas.

“El Estado ecuatoriano es laico en todas sus formas y la libertad de expresión permite que se puedan hacer sátiras respecto a una religión o creencia, mientras no se afecte la honra o exista una calumnia en contra de alguien. En este tipo de casos se pondera la libertad de expresión, que es un derecho fundamental que se debe garantizar y respetar”, argumenta el legista.

Con esa decisión, el Cabildo, según el sociólogo guayaquileño Carlos Tutivén, no sopesó el hecho desde varias partes y “se inclinó muy rápidamente por la presión del escándalo de una mayoría bulliciosa, que puede tener sus razones, pero que siempre serán debatibles y que no pueden imponerse a otros”.

Así también lo cree la actriz protagónica, Prisca Bustamante. “El Municipio fue bastante presionado. Seguramente había gente importante entre quienes protestaron”, opina, e increpa: “¿Por qué perjudicar a las familias, a las otras dos obras? ¿Por qué dejarnos sin nuestro lugar de trabajo? Ni siquiera habían visto la obra”. Ante esto, el sociólogo advierte que un hecho como el ocurrido puede repetirse en otros escenarios si no se lo analiza de forma crítica.

Sin embargo, hay quienes justifican el hecho. El investigador de la conducta humana Eduardo Reinoso criticó que en un país con el 80 % de habitantes católicos se haya promocionado un afiche que expone a dos actrices disfrazadas de monjas agarrando una salchicha mientras se mordisquean los labios. “Burlarse de la religión de otro no es libertad de expresión o arte. Es un acto de violencia, expresión de la incapacidad de respetar a los demás en temas que son sagrados”, escribió en Twitter César Piechestein, vocero de la Arquidiócesis.

‘Santo prepucio’ narra la historia de un convento en crisis que tiene más de cien monjas que alimentar, y que debe ingeniárselas con lo único que queda, un chorizo. BIMP-DEMO-GR

La historia

La ‘reliquia’ de Jesús

El nombre de la obra que causó la polémica, ‘Santo Prepucio’, viene de una de las muchas presuntas reliquias asociadas con Jesús.

En varios momentos de la historia, diferentes iglesias de Europa han asegurado tenerlo en su poder, en ocasiones a la vez. Y durante años se le han atribuido varios milagros.

El guion lo escribieron los españoles Chascas y Quintanilla.

Voces:

El arte y la Iglesia, en guerra
Cecilia Ansaldo, catedrática, ensayista y crítica literaria

“Aquel que se siente irrespetado en sus creencias y en sus prácticas religiosas debe simplemente distanciarse de todo lo que crea que le ofende y nada más”.

El arte y la Iglesia, en guerra
Alejandro Vanegas, experto en Derecho Constitucional

“Lo que se ha hecho es irse en contra de la Constitución. Podría incluso presentarse una medida cautelar para suspender la clausura o una acción de protección”.

El arte y la Iglesia, en guerra
Carlos Tutivén, sociólogo

“Esto es alarmante. Si no se hace una crítica, podemos dejar pasar otras manifestaciones de intolerancia que distan mucho de ser democráticas y tienen rasgos totalitarios”.

El arte y la Iglesia, en guerra
César Piechestein, vocero de la Arquidiócesis de Guayaquil

“Es difícil pedirle a quien no tiene fe que entienda lo que creemos. El Estado laico debe garantizar la libertad de culto y el respeto a las religiones”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

A LA CARTA