Estudian en el mismo grado y llevan las mismas tareas para realizarlas en sus casas. Pero, la diferencia entre Jerimar y Tatiana, ambos de 12 años, es que el primero presenta sus deberes completos, mientras que la segunda los hace a medias y otras veces los incumple.
Cuando a Tatiana se le pregunta el porqué de la falta, señala con tristeza que en su casa no tiene quién le ayude a realizar la tarea, mucho menos a repasar algo que no le quedó claro en la clase.
Los padres de la menor apenas saben leer y escribir. Ellos estudiaron hasta segundo grado y luego se dedicaron a trabajar. Actualmente tienen una despensa que la atienden durante todo el día. Lo que produce les sirve para mantener a los cuatro hijos que tienen.
Pero el caso de Jerimar es diferente. El niño cuenta con el asesoramiento de su madre, una profesora de primer nivel que trabaja en jornada matutina, pero que al llegar a casa se dedica por completo al cuidado y aprendizaje de su hijo, que se ha convertido en uno de los mejores de su clase.
Los resultados generales de las pruebas Aprendo 2007, revelan que un elemento que sirve para medir la condición socioeconómica del hogar guarda relación con el nivel de educación de los padres.
Es decir que los alumnos con representantes que tienen buenos niveles de educación están asociados positivamente con mejores calificaciones.
Para Elsa Adrián, profesora de tercero básico de una escuela fiscal, esta situación expresa la importancia de fomentar el incremento de los niveles educativos en los miembros de los hogares, con la finalidad de mejorar las condiciones socioeconómicas de las futuras generaciones.
“Los padres con mayor escolaridad valoran más el estudio y aprendizaje y hacen que sus hijos los emulen a través del ejemplo”, señala la docente.
Sin embargo, Roberto Briones, analista educativo, reconoce la incidencia que tiene el nivel educativo de los padres en el rendimiento de los chicos, pero aclara que más importante es evaluar la parte emocional y afectiva de estos.
“Puede haber padres con dos maestrías o tres doctorados, pero si ética y moralmente no están preparados no podrán impulsar a sus hijos hacia una mejora educativa porque no están conscientes de la importancia que esta tiene”, anota.
Aparte de inteligente y de tener una buena educación, el padre tiene que haber sido un niño no maltratado y un joven emocionalmente equilibrado. “A veces eso no ocurre, por ello es el fracaso de sus hijos”.
El experto recomienda que para que el niño o joven rinda mejor en el plantel tiene que recibir motivación en su casa; el colegio debe estimularlo para que tenga resultados comparables con otro de su nivel; y la sociedad debe brindarle oportunidades para que compita en otras ciudades.
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8%
de padres
en el área rural tiene estudios superiores, 23% bachillerato y el 69% educación básica.
Situación En guayas
Guayas es la provincia con menor cantidad de representantes que tienen educación básica (26%); sin embargo, los que cursan bachillerato concentran el 46% de la población a nivel nacional. El área rural es diferente.
Promedios en la costa
El 43% de los representantes cursó o culminó la básica; el 37% el bachillerato y el 20% la educación superior. La provincia de Galápagos está bien ubicada en relación con otras. La parte rural tiene bajos promedios.
Régimen Sierra
Los representantes del régimen Sierra poseen estudios de educación básica que alcanzan el 51%; el 28%, de bachillerato; y el 21%, superiores. Pichincha es la provincia con más padres de familia con instrucción superior.
Sugerencias para buenos resultados
Responsabilidades. Padres, maestros y autoridades tienen responsabilidades en el mejoramiento de la calidad educativa de los alumnos. Los primeros deben motivar a los chicos en sus casas, los segundos tienen que estimularlos para que sean competitivos y los terceros brindarles oportunidades de superación.
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En los hogares, los padres deben estimular a sus hijos no solo en el hábito de la lectura, sino en todo el proceso educativo para que sean mejores”.
Patricio Cajas,
Contrato Social por la Educación
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44%
de los alumnos de planteles particulares tiene representantes con nivel superior; mientras que en los fiscales solo es del 15% .
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