Hace aproximadamente un siglo, mientras el ferrocarril empezaba a unir a la Costa con la Sierra, cientos de profesores públicos iniciaban verdaderas misiones educativas en las zonas rurales y urbano marginales del país.
Pero con el paso de los años, a pesar de su valioso aporte inicial, el tren se fue quedando relegado. No incorporó los avances tecnológicos de fines de siglo ni respondió a la necesidad de rapidez en la transportación.
Algo similar ocurrió en la educación. La formación de los maestros de entonces y la metodología aplicada por ellos, permitió que muchos de quienes hoy son bisabuelos, abuelos y padres, conocieran las letras y terminaran la primaria.
Pero al igual que el ferrocarril, el tren educativo parece haberse estancado en el tiempo.
No es exagerado decir que en la mayoría de casos, los docentes que hoy llegan a las escuelas rurales y de las zonas urbano marginales del país, deben cumplir su tarea casi con las mismas limitaciones y metodología que lo hicieron sus antecesores del siglo pasado.
Como ellos, los maestros enseñan las letras y las operaciones matemáticas. Pero ahora la sociedad demanda estudiantes que no solo sepan leer, sino que comprendan, analicen y actúen, basados en lo que leen.
Y requiere alumnos que no solo sepan las tablas, sino que sepan cómo aplicarlas en situaciones y problemas reales.
Mas, los resultados de las Pruebas Aprendo 2007 indican que el 70% de los escolares del país no entiende lo que lee. Y que un alto 85% falla en la solución de los problemas matemáticos de razonamiento.
Las Pruebas también dicen que si en 1996 el promedio nacional de Matemáticas en séptimo de básica (último de primaria) era de 7,2 sobre 20; en el 2000 fue de 6; y en el 2007, de 5,9. Es decir, cada vez empeora.
Como siempre, las miradas acusatorias se fijan primero en los maestros. Y en efecto, según el estudio efectuado por el Ministerio de Educación, los docentes de Lenguaje tienen 5,7/10 en su índice pedagógico; y los de Matemáticas, 6/10.
Pero también concluye que aún cuando los maestros cumplen todos los pasos del modelo educativo vigente, eso no se asocia con una mejora en las notas de los estudiantes.
Y que la capacitación que reciben, que en muchos casos consiste en reforzar la aplicación de esa metodología, tampoco conlleva a mejoras.
En otras palabras, no solo que la metodología y objetivos no se cumplen bien, sino que aunque esto sucediera, no sería suficiente para lograr alumnos que sepan comprender lo que leen y resolver problemas matemáticos de razonamiento.
Además de ello, las Aprendo evidencian que hay más factores en este “coma educativo”.
Uno de ellos es el nivel de educación de los padres. El informe señala que a mayor nivel de escolaridad de los padres hay mejores resultados académicos de los estudiantes.
Pero en el país, la mitad de los padres solo tiene educación básica. Y apenas dos de cada diez, estudios superiores.
La cifra se corresponde con el hecho de que en los hogares, apenas dos de cada diez personas gustan de la lectura.
Sin duda, se trata de otras causas para las graves deficiencias en comprensión lectora.
El informe alerta incluso sobre aspectos que están a la vista, pero cuyo impacto ha sido desatendido o subestimado. Esto son la discriminación y peleas entre compañeros de aula.
Según el informe, a los niños de ascendencia indígena, las burlas de los compañeros les causan un rendimiento de entre 7 y 13 puntos menos en Lenguaje y Matemáticas.
Eso sin considerar que, al margen de las calificaciones, la discriminación puede resultarles traumática. Y aunque el estudio no los incluye, es de suponer que igual ocurre con los niños afroecuatorianos o discapacitados; y también a quienes son discriminados por su condición económica o social.
Para ellos haría falta una atención psicopedagógica. Pero según Aprendo 2007, este es otro déficit educativo. Esa es la razón por la que los alumnos considerados “problema”, por sus dificultades de aprendizaje o factores disciplinarios, generalmente son excluidos por los propios maestros y directivos.
Por último, las pruebas señalan que el uso de computadoras en el aula se asocia a mejores notas de los estudiantes. Pero al igual que el ferrocarril, el tren educativo tampoco ha incorporado la tecnología (no hay programas del Ministerio de Educación). Se ha quedado en la pizarra y el papel, como en el siglo pasado. (NTB)
La forma correcta de llevar una clase no se asocia con algún incremento en las notas en Lenguaje y Matemáticas”.
Aprendo 2007, conclusiones
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Plan decenal
Actualmente, el Gobierno ejecuta el Plan Decenal de Educación (2006-2015).
Tiene 8 políticas
1. Universalización de la educación infantil de 0 a 5 años de edad.
2. Universalización de la educación general básica de primero a décimo.
3. Incrementar la matrícula en el bachillerato hasta alcanzar al menos el 75% de población en esa edad.
4. Erradicación del analfabetismo y fortalecer la educación para adultos.
5. Mejoramiento de la infraestructura física y equipamiento de las instituciones educativas.
6. Mejorar la calidad y equidad de la educación e implementar un sistema nacional de evaluación y rendición social de cuentas.
7. Revalorizar la profesión docente y mejorar la formación inicial, capacitación, condiciones de trabajo y calidad de vida.
8. Aumento de 0,5% anual en participación del sector en el PIB, hasta el 2012.
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‘Saber cómo aprender’
Gabriel Rovayo,
Director del Instituto de Desarrollo Empresarial (IDE)
Como parte de una visita a Centroamérica, observé un plan piloto en una escuela fiscal, auspiciado por The Media Laboratory del MIT (Massachusetts Institute of Technology). Sus alumnos nos mostraban en el Lego Mindstorm (diseño informático de actividades y experiencias de aprendizaje) una fábrica procesadora de leche. No fue poca la impresión que me causó ver a chicos de apenas 12 años trabajando con un microprocesador y un sistema wirelees (sin cables).
¿Cómo estos chicos pueden realizar eso? La respuesta está en un cambio en los paradigmas educativos. Uno de los retos de los centros educativos que buscan mejorar, es incorporar la tecnología en el aula. Crear la cultura del cambio, lograr que los alumnos aprendan de diferentes maneras, no como antes.
Generalmente la raíz de lo que se enseña, ya está obsoleta. La tecnología la usamos mal. No podemos perder el tiempo enseñando software memorístico. Hay que brindar modelos que fomenten la investigación en los alumnos
El concepto de educación que tenemos es de muchos años atrás. A los jóvenes se les enseñan destrezas con la idea de prepararlos para la vida. Esta premisa es falsa ya que todo cambia muy rápido y le será obsoleto cuando vayan al mundo laboral.
Lo que necesitamos en el futuro es que ellos sean capaces de hacer cosas que no se les haya enseñado.
Los profesores no enseñan “cómo aprender”. Las estructuras de nuestras escuelas están diseñadas para enseñar lo que el maestro aprendió.
Debemos incorporar más creatividad en los alumnos y computadoras que controlen los robots que ellos diseñen. En otras palabras, gente con destrezas para aprender.
‘Pensadores efectivos’
Rosemarie de Cornejo,
jefa de área del pensamiento del colegio nuevo mundo
Educadores y psicólogos han observado en estos últimos tiempos las dificultades que presentan los estudiantes ecuatorianos al llegar a las universidades del país.
Entre otras cosas, los jóvenes evidencian un alto grado de desorganización de los conocimientos; dificultades para almacenar y recuperar información; poca creatividad; rigidez (mente estática); impulsividad; conocimientos aislados; aprendizaje centrado en la memorización; y un bajo nivel de profundización.
Estas dificultades implican la carencia de habilidades para procesar la información. Para solucionarlas, la educadora venezolana Margarita Amestoy de Sánchez creó el programa de Desarrollo de Habilidades del Pensamiento.
Ese programa llegó a nuestro país hace doce años, gracias a la gestión de educadores locales, entre ellos los directivos de la unidad educativa particular Nuevo Mundo.
Esta metodología está sustentada en los procesos básicos del pensamiento (observación, comparación, relación, clasificación, entre otros), para que los estudiantes desarrollen habilidades que propicien un aprendizaje más perdurable y significativo.
Como resultado, ahora tenemos jóvenes reflexivos, conscientes de su entorno, con gran facilidad para tomar decisiones acertadas y para solucionar problemas.
Estos resultados han sido constatados por la comunidad educativa, de tal manera que en la actualidad ya existen otras instituciones particulares, fiscales y municipales que la están implementando.
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