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04/10/2009 Perjuicio económico es asumido por víctimas de la inseguridad Los afectados por un robo deben afrontar los gastos de reponer lo sustraído. Los guardias privados piden ser vinculados a la lucha antidelictiva Al mediodía del miércoles 7 de septiembre, Ignacio Cantos fue asaltado en su negocio, la farmacia Inglaterra, ubicada en la avenida principal de La Garzota II (norte de Guayaquil). Sujetos armados lo hicieron meterse al fondo del local. Mientras unos se apoderaban de medicinas y dinero, otro le decía a los clientes que no había servicio, pues estaban en inventario.
05/10/2009El precio colateral. Durante un robo se pierde más que el efectivo Recuperar documentos duplica el perjuicio. Ninguna persona a la que asaltan en la calle puede recuperar sus documentos. La Policía dice que hay que hacer seguimiento de la investigación del caso.
Francisco (nombre protegido) sufrió un asalto de los denominados secuestro exprés. Le robaron 80 dólares en efectivo, el teléfono celular, reloj y el anillo de matrimonio, y la billetera con documentos, que recuperarlos le duplicó las pérdidas.
06/10/2009Negocios a la deriva: Asaltos los dejan sin liquidez para operar El riesgo existe en toda la urbe. Lejos de percepciones, comerciantes que toman el pulso de la ciudad a diario se sienten en constante amenaza. Implementar más sistemas de seguridad les resta capital.
De cuatro almacenes de ropa que hasta marzo último tenía la cadena Súper Remate en el centro de Guayaquil, pasó a tener dos. El asalto al local de 9 de Octubre entre Chile y Chimborazo durante la noche del 16 y madrugada del 17 de marzo último, dejó como consecuencia el cierre de esas sucursales y el despido de su respectivo personal.
07/10/2009 El temor azota a la urbe: Ciudadanos adoptan medidas para evitar robos El repunte delictivo cambia vidas. El cambio de hábitos de la ciudadanía es el resultado de la escalada delincuencial en la ciudad. Miedo a salir y el blindaje de viviendas y negocios para evitar robos se generaliza.
A Gabriela Madero, periodista de 26 años, el repunte delictivo en la ciudad le provoca un gran sinsabor. Solo en septiembre, ella fue víctima de los ladrones en cuatro ocasiones y se salvó de una quinta porque estaba en la puerta de su domicilio.
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