El día previo a las elecciones generales fue vivido por los hondureños en medio de un aumento en los reportes de hechos de violencia, que podrían enturbiar el ambiente de cara a la votación.
Autoridades informaron la detonación de un artefacto explosivo en una zona comercial de la norteña ciudad de San Pedro Sula, y otra que habría causado daños en una escuela de la población de Lepaera, en la provincia de Lempira.
Las escuelas son tradicionalmente utilizadas como centros de votación en el empobrecido país centroamericano de 7,8 millones de habitantes. Las autoridades también reportaron daños por un explosivo en la sede de una emisora de radio en la capital, Tegucigalpa.
Ninguna de las detonaciones dejó víctimas, pero se sumaron a cuatro atentados contra centros de votación ocurridos el viernes en San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país.
La noche del viernes, militares dispararon contra tres hombres que viajaban en una camioneta y no se detuvieron en un retén ubicado cerca del Estado Mayor del Ejército, a pocas cuadras del centro de Tegucigalpa. Uno de ellos resultó herido en la cabeza y se encuentra grave, informó la Policía.
Mientras el depuesto presidente Manuel Zelaya ha pedido a los hondureños no participar en los comicios, que asegura son ilegales, el Gobierno de facto de Roberto Micheletti -que asumió el poder tras el derrocamiento de Zelaya- ha llamado a los votantes a no quedarse en sus casas.
Los dos principales candidatos a la presidencia, el opositor Porfirio Lobo, del Partido Nacional, y Elvin Santos, del Partido Liberal al que pertenece Zelaya, pero que se distanció del mandatario depuesto, han dicho que las elecciones servirán para devolver al país a la normalidad. Mientras, Santos advirtió de grupos que quieren desestabilizar la elección, aunque no aludió a Zelaya.
El Gobierno de facto desplegó a miles de militares para garantizar la seguridad.
|
Los uruguayos eligen hoy entre dar continuidad a la izquierda con el ex guerrillero José Mujica o hacer realidad la “revolución silenciosa” que espera el ex presidente liberal Luis Lacalle, en los comicios, complicados por inundaciones y pronósticos de más lluvias.
Según las encuestas, la fórmula Mujica-Danilo Astori, de la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio, tiene una ventaja de ocho puntos porcentuales sobre el binomio Lacalle-Jorge Larrañaga, del Partido Nacional (centroderecha).
Los 2’563.397 electores podrán acudir a las 6.870 mesas de votación entre las 08:00 y las 19:30.
El acto eleccionario tiene como complicación -sobre todo en el sector rural- las inundaciones que se registran en varias zonas del país, en especial en el norte y en el litoral del río Uruguay (limítrofe con Argentina), que obligaron a evacuar, según el Sistema Nacional de Emergencia, a 6.111 personas. La Corte Electoral coordina con las Fuerzas Armadas el traslado de votantes y urnas de votación. AFP |