Coloridos carros alegóricos, bandas colegiales, bastoneras y cientos de danzantes participaron ayer en el Desfile de la Confraternidad, como parte de la celebración de los 457 años de fundación de Quito.
El desfile recorrió aproximadamente 1,4 kilómetros por la avenida de los Shyris, una de las arterias principales del norte de la capital. Este año, los organizadores del evento decidieron que durante todo el recorrido se haría alusión a la diversidad que existe en las más de 60 parroquias de Quito y en los cantones de Pichincha.
Una bandera gigante, de Quito, con los colores rojo y azul, abrió el primero de los tres desfiles programados por el Cabildo.
Aunque se había pedido puntualidad al evento, este inició cerca de las 11:00, dos horas más tarde de lo que se tenía previsto.
El personaje más representativo de la quiteñidad, Don Evaristo -representado por Eduardo “Mosquito” Mosquera- fue el primero en aparecer sobre una carroza jalada por caballos. La banda del colegio Montúfar lo separaba del coche que transportaba a María Caridad del Castillo, reina de Quito 2009.
Tras ella apareció el primer carro alegórico en donde se hacía alusión a los 50 años de celebración de las fiestas. En el coche se representó los tradicionales juegos de la capital como los coches de madera o el cuarenta. Abordo viajaba la corte de la nueva reina.
En esta ocasión, el desfile estuvo dividido en ocho bloques, y en cada uno se presentaba un carro alegórico representando a la diversidad ecológica, natural, artesanal, demográfica, artística, gastronómica, deportiva, así como las leyendas y tradiciones de la capital.
Más de 6.000 personas participaron en uno de los desfiles más grandes de Quito, que congregó a miles de turistas y ciudadanos quiteños. Cerca de 40 ciudades del país, así como cinco representantes de las colonias de ecuatorianos en el exterior participaron en el desfile.
El evento concluyó pasadas las 15:00. Este mismo desfile se volverá a repetir hoy, en la avenida Tnte. Hugo Ortiz, al sur de la ciudad.
La feria taurina en las fiestas
Mientras el desfile se desarrollaba, la plaza de toros, al norte de Quito, acogía a los aficionados en la primera tarde de la Feria Taurina Jesús del Gran Poder.
Ayer, el matador guayaquileño Guillermo Albán, David Fandila, “El Fandi” y Rubén Pinar, los dos de España, hicieron el paseíllo por el coso de Iñaquito.
Durante la primera tarde de Feria -con toros de la ganadería de Trinidad- ninguno de los toreros pudo cortar orejas. Sin embargo, la actuación de “El Fandi” fue la más rescatable, quien logró poner de pie al tendido luego de un lucido tercio de banderillas.
Mientras tanto, Pinar confirmó su alternativa como matador de toros y Albán tuvo una faena deslucida. (SDR)